
Las refinerías de la India están recurriendo a las importaciones de petróleo de países de América Latina y de África, luego de que el suministro proveniente del Medio Oriente se viera interrumpido por el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que afecta el estrecho de Ormuz.
Según publicó la agencia de noticias Reuters, datos preliminares de la firma global de análisis Kpler precisaron que durante el mes de abril y lo que va de mayo de este año 2026, las refinerías indias incrementaron las importaciones de crudo procedentes de naciones como Venezuela, Brasil, Angola y Nigeria, con el fin de compensar el déficit de petróleo.
Cambios drásticos en el suministro global de crudo
En abril, India suspendió las compras a Irak debido a la paralización de las exportaciones, pero recibió petróleo iraní después de siete años tras una exención temporal dada por EEUU, buscando estabilizar los precios mundiales del hidrocarburo.
Rusia continúa siendo el principal proveedor de petróleo de la India, seguida de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Por su parte, Brasil está en el cuarto lugar y Venezuela se ubica en quinto puesto.
No obstante, según información recientemente publicada por Kpler, Venezuela se está perfilando como el cuarto mayor proveedor de la India en el mes en curso. Esta tendencia refleja una reconfiguración acelerada del mapa de abastecimiento energético global, donde la flexibilidad de los compradores asiáticos resulta clave.
El impacto de las tensiones en las rutas marítimas
La inestabilidad en el estrecho de Ormuz, un paso marítimo crucial por donde transita una quinta parte del consumo mundial de petróleo, ha obligado a las corporaciones indias a buscar alternativas geográficas más seguras, a pesar de los mayores costos de flete que implican las rutas transatlánticas desde América del Sur y África Occidental.
Expertos del sector energético señalan que el incremento de las compras a países como Brasil y Venezuela no solo responde a una emergencia inmediata, sino también a una estrategia a largo plazo para diversificar los riesgos geopolíticos y disminuir la dependencia extrema de una sola región en crisis.
Proyecciones para el comercio energético de la India
El panorama actual coloca a los productores latinoamericanos en una posición de ventaja competitiva en el mercado asiático. Las refinerías indias, conocidas por su alta capacidad tecnológica para procesar crudos pesados y ácidos, encuentran en los hidrocarburos venezolanos una opción ideal para mantener sus niveles de refinación estables frente a las sanciones y bloqueos en el Golfo Pérsico.
A medida que avanza el año 2026, se espera que el flujo comercial hacia el continente asiático se consolide, siempre que las condiciones políticas internacionales permitan la continuidad de los contratos vigentes. La diplomacia energética de Nueva Delhi jugará un rol fundamental en el mantenimiento de estas nuevas alianzas comerciales internacionales.
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