
La ilusión de la Navidad se topa con la realidad económica de Maracaibo
A menos de un mes para que las familias maracuchas se reúnan a celebrar la Nochebuena y el fin de año, una de las tradiciones más arraigadas en Venezuela, la de lucir “estrenos” para el 24 y el 31 de diciembre, se encuentra seriamente amenazada por la persistente crisis económica y los bajos salarios. Una consulta realizada por Noticia al Día en diversos puntos de venta de la ciudad reveló que, para la mayoría de los ciudadanos, la posibilidad de comprar ropa y calzado nuevo se ha vuelto un lujo inaccesible, cediendo el primer lugar de prioridades a la compra de alimentos.
La costumbre de estrenar en Navidad y Año Nuevo está profundamente ligada al deseo de comenzar el ciclo con prosperidad, al impulso de las celebraciones familiares y al consumismo característico de la época. No obstante, esta tradición se ha visto drásticamente limitada por la realidad financiera del país.
“Primero la comida y si queda, entonces se piensa en lo demás”
El sentir popular es palpable en las zonas comerciales. En el transitado Callejón de los Pobres, la señora Petra Bermúdez resumió el dilema de miles de hogares: “Primero la comida y si queda, entonces se piensa en lo demás. Lo de la ‘pinta’ del 24 y 31 no está muy segura que se diga”. Su frase refleja la difícil disyuntiva que enfrentan los venezolanos con ingresos que, en muchos casos, apenas alcanzan para cubrir la canasta básica.
El foco de gasto también se desplaza hacia los más pequeños. Jorman Díaz, mientras buscaba los mejores precios para los juguetes de sus nietos, comentó que, si bien muchas tradiciones navideñas deberán suprimirse, la prioridad ineludible son los niños.
La austeridad se impone incluso sobre el deseo de mantener viva la celebración. Milagros García, caminando por la Avenida Libertador y revisando precios en las tiendas, lamentó: “Este año no puedo comprar estrenos, la situación está difícil”. Sus recorridos se limitan a «visualizar» y «hacer algunos cálculos» que, en la mayoría de los casos, confirman la imposibilidad de compra.
Calzado a $60: La inflación impacta la vestimenta familiar
La adquisición de vestimenta y calzado representa un gasto considerable para cualquier familia. Frente al mercado Las Pulgas, Iraida y Carlos González observaban con detenimiento unos zapatos que les gustaban para sus hijos. Los precios, que oscilan entre los $20, $30 y hasta $60, son un golpe a su presupuesto.
“Si hay zapatos, no hay para lo demás, la ‘pinta’ no está muy segura”, le comentaron a un vendedor. Iraida detalló la carga que implica: “No solo es el calzado que debemos comprar un par para cada uno mínimo, también es la comida para la cena navideña y de Año Nuevo, así como el mercado de enero”. Por este motivo, la madre de familia concluye que no podrá mantener la tradición de los estrenos para sus hijos este año.
El contexto inflacionario
La dificultad para acceder a ropa y calzado se sustenta en el alto costo de vida y el comportamiento del rubro. De acuerdo con el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), la inflación en el sector de Vestido y Calzado ha mostrado un comportamiento errático, pero consistentemente alto.
Si bien la cifra de inflación promedio reportada por el OVF en este rubro fue del 14 % en algunos meses, el incremento ha sido volátil: el OVF reportó que subió del 10 % a finales del año pasado al 15.5 % en diciembre, e incluso se elevó al 17.1 % en febrero de 2025. Esta dinámica de precios, sumada a la debilidad del poder adquisitivo, está obligando a los maracuchos a redefinir el significado de la Navidad, poniendo el énfasis en la mesa y dejando el brillo de los estrenos para un mejor momento.
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