
El Ejecutivo reporta más de 12.000 heridos y el colapso de un centenar de edificios en Caracas y La Guaira, mientras gestiona fondos de emergencia con el FMI, el Banco Mundial y EE. UU. para iniciar la reconstrucción.
El balance de víctimas tras los potentes sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país el pasado miércoles 24 de junio sigue en ascenso. La noche de este jueves, la «presidenta encargada», Delcy Rodríguez, confirmó que el número de fallecidos alcanzó la trágica cifra de al menos 2.595 personas, mientras que los heridos ya suman 12.400, afectando con especial gravedad a la capital y al estado La Guaira.
Durante un balance oficial ofrecido junto a Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, y Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, la mandataria interina defendió la gestión de la emergencia. Destacó el despliegue de brigadas de salvamento procedentes de 33 naciones, un esfuerzo internacional que, según sus declaraciones, ha permitido rescatar con vida a 6.462 ciudadanos.
Desastre de infraestructura y réplicas continuas
El impacto material en la región central es severo. El reporte oficial detalla el colapso total de 189 edificaciones y daños de diversa gravedad en otras 855 estructuras. Asimismo, la vulnerabilidad de la zona se ha visto agravada por el registro de 862 réplicas desde el evento principal.
Para evaluar el estado de los inmuebles que quedaron en pie pero comprometidos, Rodríguez anunció la incorporación de un equipo técnico de alta especialización proveniente de Israel, encargado del diagnóstico estructural y la mitigación de riesgos.
Ofensiva financiera para la reconstrucción
Ante la magnitud de las pérdidas, el Gobierno ha iniciado un viraje diplomático y financiero para captar recursos internacionales. Rodríguez reveló contactos directos con el Departamento de Estado de los Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) con el objetivo de recuperar activos bloqueados que puedan redirigirse a las labores de reconstrucción.
De igual forma, confirmó que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo ya han puesto a disposición de Venezuela:
Fondos de cooperación no reembolsables para la asistencia inmediata.
Líneas de crédito flexibles para la fase de recuperación a mediano plazo.
Transparencia en los fondos: Como base económica inicial, el Ejecutivo habilitó un fondo propio equivalente a 200 millones de dólares y abrió una cuenta especial en la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe) para canalizar las donaciones internacionales. Rodríguez enfatizó que este capital se destinará exclusivamente a la restitución de viviendas y contará con estrictos mecanismos de auditoría.
Diariorepublica.com






