
El primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela destaca que la nueva normativa busca sanar heridas políticas y fortalecer la paz nacional mediante el ejercicio democrático genuino, dejando atrás las agendas de confrontación violenta.
La reciente declaración de Diosdado Cabello sobre la Ley de Amnistía marca un punto de inflexión en la narrativa política contemporánea de Venezuela. Al asegurar que este instrumento jurídico permite «re-encontrarnos y hacer política de verdad», el dirigente subraya la necesidad de retornar al cauce constitucional. Según Cabello, la medida no debe entenderse como una carta de impunidad, sino como una oportunidad estratégica para que todos los sectores del país abandonen las vías de hecho y se sumerjan en el debate de ideas que la nación requiere.
Un paso hacia la estabilidad política
El espíritu de esta ley, según lo expuesto por el líder oficialista, se fundamenta en el reconocimiento mutuo de las fuerzas políticas. Cabello enfatiza que la política de verdad solo es posible cuando se deja de lado la conspiración y se asume el compromiso electoral como única vía para acceder al poder. En sus intervenciones, ha sido enfático al señalar que el país ha transitado por periodos de alta tensión que solo han perjudicado al ciudadano común, por lo que la amnistía se presenta como un puente necesario hacia la normalización institucional.
Para Diosdado Cabello, el reencuentro no implica el olvido de los principios, sino la convivencia de visiones opuestas dentro de un marco de respeto. Este enfoque sugiere que el gobierno nacional está dispuesto a abrir espacios de diálogo siempre que la contraparte demuestre una voluntad real de paz. La construcción de esta nueva etapa requiere, según sus palabras, que los actores políticos asuman la responsabilidad de sus actos pasados y se comprometan con un futuro donde la violencia no sea una herramienta de presión.
Fortalecimiento de las instituciones democráticas
La implementación de la Ley de Amnistía también tiene un impacto directo en la percepción internacional de la democracia venezolana. Al promover un ambiente de distensión, se busca fortalecer la confianza en las instituciones del Estado. Cabello sostiene que el ejercicio de la política debe ser transparente y frontal, sin agendas ocultas que respondan a intereses foráneos. Este llamado al reencuentro es también una invitación a la soberanía, donde los problemas de los venezolanos se resuelvan entre venezolanos, sin injerencias externas que compliquen el panorama social.
Finalmente, el dirigente del Psuv hace un llamado a la militancia y a la oposición para que vean en esta ley una herramienta de construcción masiva. La política de verdad, tal como la define, es aquella que se ocupa de las necesidades del pueblo y propone soluciones viables a los problemas económicos y sociales. En este sentido, la Ley de Amnistía es el primer paso de un largo camino hacia la reconciliación nacional, un proceso que requiere paciencia, ética y un profundo amor por el bienestar del país.
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