
El secretario general del PSUV hace un llamado a la unidad absoluta y la prudencia política para preservar la estabilidad del proyecto bolivariano ante los cambios recientes.
El secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, dirigió un mensaje determinante a las bases y a la dirigencia del oficialismo, enfatizando la necesidad crítica de mantener la calma, la unidad y la toma de decisiones estratégicas. En un contexto marcado por la reciente extracción del presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores, Cabello subrayó que la disciplina interna es el activo más valioso de la organización en estos momentos de transición y reajuste político.
Un llamado a la serenidad institucional
Durante su intervención, el dirigente fue enfático al advertir sobre los riesgos de actuar bajo impulsos emocionales. Bajo la premisa de que el que se desespera, pierde, Cabello insistió en que la calma y cordura deben ser los ejes rectores de cada militante. Para el secretario general, la política de altura requiere de una visión de largo plazo que no se deje amedrentar por las coyunturas inmediatas, sino que se fortalezca en la planificación colectiva.
Esta postura busca evitar fisuras dentro de la estructura gubernamental y partidista. Cabello reconoció que los escenarios de incertidumbre suelen ser aprovechados por factores externos para generar divisiones, por lo que la respuesta institucional debe ser de una solidez inquebrantable. La estrategia, según sus palabras, no es individual, sino un esfuerzo coordinado que trasciende las figuras personales.
La unidad como escudo ante la adversidad
Uno de los puntos más críticos de su discurso fue la advertencia sobre la dispersión de fuerzas. Con la frase: si nos ven, uno por aquí y otro por allá, nos van a comer uno a uno, Cabello ilustró de forma clara la vulnerabilidad que supone la falta de cohesión. El líder psuvista recordó que la fortaleza del movimiento ha residido históricamente en su capacidad de agruparse en torno a objetivos comunes, especialmente cuando los liderazgos principales enfrentan desafíos.
El llamado a la unidad no es solo un eslogan, sino una directriz operativa. Se espera que en los próximos días las diversas estructuras del partido, desde las bases regionales hasta el alto mando político, realicen encuentros para reafirmar los compromisos de lealtad y operatividad. La intención es proyectar una imagen de control y continuidad que disipe cualquier rumor de inestabilidad interna.
Perspectivas y decisiones estratégicas futuras
Finalmente, el secretario general del PSUV señaló que la toma de decisiones estratégicas será consultada y procesada a través de los canales regulares del partido. La prioridad inmediata es asegurar que la gestión pública y la defensa de la soberanía no se vean interrumpidas. La salida del escenario de figuras como Maduro y Flores obliga a una reconfiguración donde la estructura del partido asume un rol protagónico en la conducción del destino nacional.
La militancia ha recibido la instrucción de mantenerse en alerta permanente pero con una actitud constructiva. El mensaje es claro: la supervivencia del proceso político depende de la capacidad de sus integrantes para actuar como un solo bloque. En este sentido, Cabello reafirmó que la ruta está trazada y que la madurez política de la Revolución Bolivariana se pondrá a prueba en su capacidad para transitar este período con éxito y cohesión.
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