
El sorteo de la fase de eliminatorias ha deparado un emparejamiento con tintes históricos donde el técnico portugués regresará al Santiago Bernabéu para jugarse el pase a los octavos de final.
El destino ha querido que los caminos de José Mourinho y el Real Madrid vuelvan a cruzarse en la máxima competición europea. Tras el sorteo realizado en Nyon, el conjunto blanco ha quedado emparejado con el Benfica en la ronda de playoff, un duelo que trasciende lo deportivo debido al reencuentro del entrenador luso con el club donde dejó una huella imborrable durante tres temporadas de máxima intensidad.
El regreso del hijo pródigo al Bernabéu
La noticia ha generado un impacto inmediato en el entorno madridista. José Mourinho, actual técnico del equipo lisboeta, volverá a pisar el césped del estadio Santiago Bernabéu, pero esta vez como rival. Su etapa en la capital española estuvo marcada por la ruptura de la hegemonía del Barcelona y la recuperación de la competitividad europea, lo que asegura una recepción dividida y apasionante por parte de la grada blanca.
Para el técnico de Setúbal, este enfrentamiento representa un reto personal y profesional de primer nivel. El Benfica ha mostrado una cara muy sólida bajo su dirección, combinando la garra característica de los equipos de «Mou» con el talento joven que siempre emerge de la cantera de las águilas. Se espera que el planteamiento táctico sea una partida de ajedrez frente a un Real Madrid que parte como favorito por jerarquía y plantilla.
Un duelo de alta intensidad en el campo
En lo estrictamente futbolístico, el Real Madrid llega a esta eliminatoria con la necesidad de reafirmar su condición de rey de Europa. Tras una fase de grupos con altibajos, el equipo dirigido por sus estrellas deberá superar el entramado defensivo que seguramente planteará el conjunto portugués. La velocidad de Vinícius Júnior y el control de juego en el centro del campo serán fundamentales para romper las líneas de un Benfica que suele crecerse ante los grandes escenarios.
Por su parte, el equipo portugués cuenta con la veteranía de jugadores que conocen bien la presión de las noches europeas. La estrategia de Mourinho se basará, presumiblemente, en un bloque bajo muy compacto y transiciones rápidas que puedan castigar cualquier descuido de la zaga madrileña. La ida en el Estadio da Luz será vital para determinar si el Benfica puede dar la sorpresa antes de viajar a Madrid.
Expectativas para una eliminatoria con historia
La última vez que ambos equipos se midieron en competición oficial, el fútbol europeo era un paisaje muy distinto. Sin embargo, la mística que rodea a ambas instituciones garantiza un espectáculo global. Los aficionados ya han marcado las fechas en el calendario, conscientes de que no solo se juega un billete para los octavos de final, sino también el orgullo de dos de las entidades más laureadas de la península ibérica.
El Real Madrid afronta el reto con la tranquilidad de quien conoce el camino hacia el éxito, pero con el respeto absoluto hacia un rival que cuenta con el factor emocional de su entrenador. Las próximas semanas serán de análisis exhaustivo y preparación física para llegar en óptimas condiciones a una cita que promete ser el plato fuerte de este playoff de la Champions League.
Real Madrid, Mourinho, Benfica, Champions Ligue



