
Unidades de rescate urbano concentran sus esfuerzos en las ruinas del edificio Aguja Azul, en La Guaira, luego de que equipos de escucha electrónica confirmaran la presencia de personas con vida de madrugada.
LA GUAIRA. – En lo que se perfila como un milagro en medio de la tragedia, las labores de rescate en el litoral central venezolano dieron un giro esperanzador durante la madrugada de este viernes 3 de julio. Las brigadas de salvamento civil y militar reactivaron un despliegue crítico tras confirmar formalmente la localización de personas atrapadas con vida bajo las ruinas del edificio Aguja Azul, un complejo residencial devastado en el sector de Playa Grande.
El hallazgo, ocurrido a más de una semana del doble terremoto que azotó a la región, fue confirmado en el terreno por Daniel, un ciudadano incorporado a las labores de apoyo en el perímetro. La estructura afectada se encuentra ubicada en la primera línea costera, justo frente a las instalaciones del Yachting Club de La Guaira, una de las zonas cero del desastre de infraestructura.
Tecnología y resistencia en la zona cero
El avistamiento y confirmación de los sobrevivientes fue posible gracias al uso de maniobras técnicas de escucha electrónica y sensores acústicos, herramientas clave que detectaron señales de vida bajo las pesadas losas de hormigón.
El testigo y colaborador en la escena expresó su profundo agradecimiento por el soporte logístico recibido en el sitio, destacando el impacto emocional y operativo que representa este hallazgo:
«A pesar del tiempo transcurrido desde el sismo del pasado 24 de junio, la vida se abre paso. Saber que hay sobrevivientes nos da la fuerza para seguir moviendo cada piedra».
Operación técnica de alta precisión
Dada la inestabilidad del terreno y el riesgo inminente de nuevos desplomes, comisiones técnicas de rescate urbano de alta especialización se han movilizado al sector para liderar las maniobras de extracción. Las labores actuales se concentran en:
Estabilización estructural: Aseguramiento de vigas y elementos de soporte colapsados para evitar aplastamientos secundarios.
Apertura de ductos: Creación urgente de rutas de ventilación y suministro de oxígeno hacia el punto donde se encuentran confinadas las víctimas.
Aseguramiento del perímetro: Control de la zona para permitir el libre acceso de los equipos médicos y ambulancias.
En las inmediaciones de Playa Grande, familiares de los residentes y decenas de voluntarios permanecen en una tensa pero esperanzadora vigilia, a la expectativa de que los especialistas logren consolidar una vía de evacuación segura en las próximas horas.
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