
Venezuela cierra un ciclo de doce meses marcado por eventos sin precedentes que han reconfigurado el tablero político y económico de la nación. El 2025 no solo trajo consigo un reconocimiento histórico a la resistencia civil, sino también el retorno de la máxima presión externa y una inestabilidad monetaria que ha puesto a prueba la resiliencia del ciudadano.
Estos son los pilares que definieron el año que hoy concluye:
1. El Nobel de la Paz: Un hito para la oposición
El 10 de octubre, el Comité Noruego del Nobel colocó a Venezuela en el centro del mapa democrático global al otorgar el Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado. En una emotiva ceremonia en Oslo el 10 de diciembre, la medalla fue recibida por su hija, Ana Corina Sosa. El galardón reconoció la «lucha incansable» por los derechos humanos, elevando la causa venezolana al más alto nivel de legitimidad internacional.
2. El exilio de Machado y la nueva fase de resistencia
Tras meses en la clandestinidad, diciembre trajo la noticia de la salida de María Corina Machado de territorio venezolano. A través de una operación de alta complejidad, la líder opositora logró llegar a Europa vía Curazao. Este movimiento estratégico cierra un capítulo de resistencia interna bajo asedio y traslada el epicentro de la presión diplomática a las capitales del mundo.
3. Escalada en el Caribe: El retorno del conflicto armado
La seguridad nacional se vio comprometida por una creciente tensión con la administración Trump. Bajo el argumento de combatir el narcotráfico y al «Tren de Aragua», Washington ejecutó ataques selectivos en aguas del Caribe.
La situación alcanzó su punto crítico este 29 de diciembre con reportes de incursiones de drones de la CIA contra infraestructuras portuarias, un evento que mantiene a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en alerta máxima y a la diplomacia regional en vilo por una posible confrontación abierta.
4. La paradoja de los presos políticos
El 2025 fue un año de contrastes en materia de libertades. Si bien hubo excarcelaciones puntuales en marzo y noviembre, organizaciones como el Foro Penal denuncian la persistencia de la «puerta giratoria». Al cierre de diciembre, más de 900 ciudadanos permanecen tras las rejas, evidenciando que la libertad sigue siendo utilizada como una moneda de cambio en las negociaciones políticas.
5. Crisis del Bolívar: La brecha cambiaria como verdugo
En lo económico, el año termina con una cifra alarmante: el dólar oficial del BCV dio un salto de Bs. 52,02 a Bs. 301,37, representando una devaluación masiva. No obstante, el mayor impacto lo genera la brecha cambiaria superior al 100%, con un dólar paralelo que sobrepasa los 600 bolívares. Esta distorsión, sumada a una inflación anual superior al 200%, ha forzado una dolarización de facto y ha erosionado profundamente el poder de compra del venezolano.
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