
El balance oficial de víctimas aumenta a 11.267 heridos mientras los equipos de rescate agotan las últimas horas para localizar sobrevivientes entre los escombros.
El balance oficial de víctimas por el doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el pasado 24 de junio se elevó este miércoles a 2.295 fallecidos y 11.267 heridos. La información fue suministrada por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, durante una declaración oficial transmitida en vivo por el canal estatal Venezolana de Televisión. Las autoridades advierten que el número total de damnificados continúa en ascenso debido a la magnitud de los destrozos estructurales en las principales regiones afectadas del país.
Evolución de las labores de búsqueda
Durante su intervención, Rodríguez señaló que las labores de búsqueda y rescate continúan sin descanso en las zonas de mayor impacto. Sin embargo, el funcionario reconoció abiertamente que la posibilidad de encontrar sobrevivientes disminuye con el paso de los días, dado que ya se ha superado el límite crítico de las setenta y dos horas posteriores al desastre natural. A pesar del panorama adverso, el protocolo humanitario se mantiene activo bajo estrictos criterios de emergencia nacional.
Las autoridades nacionales mantienen desplegados a miles de funcionarios pertenecientes a organismos de seguridad ciudadana, protección civil y el cuerpo de bomberos. A este contingente se han sumado brigadas especializadas de equipos internacionales de rescate, procedentes de países aliados, que continúan con las complejas operaciones de remoción de escombros pesados, habilitación de vías principales y atención médica primaria a las familias damnificadas en los refugios temporales establecidos.
Situación de la infraestructura afectada
El reporte preliminar de daños materiales revela que la infraestructura habitacional y de servicios básicos sufrió colapsos severos en múltiples localidades del norte de la nación. Los servicios de electricidad, agua potable y telecomunicaciones presentan interrupciones parciales, lo que dificulta la coordinación en tiempo real entre los centros de mando y las unidades de campo que operan en los terrenos más inestables. Las cuadrillas técnicas trabajan de forma paralela para restablecer los servicios esenciales.
El sector salud se encuentra en estado de alerta máxima para garantizar el suministro de medicamentos y la disponibilidad de camas quirúrgicas. Los hospitales de campaña instalados por las fuerzas aliadas han permitido descongestionar los centros médicos principales, priorizando los traslados aéreos para aquellos heridos que presentan cuadros clínicos de extrema gravedad o traumas severos que requieren intervenciones de alta especialización médica.
Coordinación de la ayuda humanitaria
La distribución de insumos de primera necesidad se gestiona a través de un canal centralizado para evitar la dispersión de los recursos disponibles. Alimentos no perecederos, agua potable, carpas y mantas se reparten prioritariamente en los municipios que permanecían incomunicados por vía terrestre. El parlamento nacional anunció que evaluará de manera urgente la reasignación de partidas presupuestarias extraordinarias para iniciar la fase de reconstrucción urbana tan pronto como concluyan las evaluaciones técnicas de habitabilidad en las estructuras civiles afectadas.
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