
Bajo las directrices de la Sociedad Internacional de Genética 7, el Senamecf y el CICPC ejecutan un riguroso protocolo científico que combina análisis de ADN, odontología legal y entrevistas a familiares para dar certezas tras la catástrofe.
El Estado venezolano ha puesto en marcha un exhaustivo protocolo internacional de identificación forense con el objetivo de establecer, de manera científica y fehaciente, la identidad de los ciudadanos fallecidos a causa de los terremotos del pasado 24 de junio. El procedimiento técnico busca dar respuestas definitivas y con absoluta certeza jurídica y humana a las familias de los desaparecidos ante una de las mayores emergencias registradas en el país.
La coordinación de estas labores especializadas está a cargo de Sinuehé Villalobos, director adjunto del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf), quien lidera el despliegue de los equipos forenses tras el desastre masivo. De acuerdo con las fuentes oficiales, las instituciones operan estrictamente bajo los parámetros metodológicos dictados por la Sociedad Internacional de Genética Forense.
Un proceso técnico en fases coordinadas
La estrategia de identificación se estructura a partir de una fase inicial de recolección de datos antemortem, la cual consiste en entrevistas exhaustivas con los parientes de las víctimas. En este paso se recopila información crucial que incluye características físicas particulares, antecedentes clínicos, registros médicos y señas morfológicas particulares.
Toda la información recabada se contrasta sistemáticamente en una segunda etapa con los hallazgos del examen forense directo (datos postmortem), que engloba el registro fotográfico técnico, la asignación numérica de los restos y la correspondiente ficha antropológica. Para los casos de mayor complejidad o cuando el reconocimiento visual resulta inviable, los laboratorios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) efectúan análisis genéticos avanzados y estudios odontológicos legales definitivos para ratificar la identidad.
Respeto a las familias y cadena de custodia
El plan de contingencia forense también norma de forma rigurosa el resguardo, conservación y destino final de los restos de acuerdo con las pautas vigentes en el Compendio de Protocolos de Actuación para el Fortalecimiento de la Investigación Penal.
Las autoridades enfatizaron que el marco regulatorio obliga a los servicios forenses a asegurar que la disposición y posterior entrega de los cuerpos se realice garantizando el máximo respeto a las convicciones culturales, decisiones íntimas y credos religiosos de cada grupo familiar, salvaguardando simultáneamente la integridad legal y la cadena de custodia de las evidencias biológicas.
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