
El sector energético venezolano registra un repunte significativo en febrero tras recuperar el acceso a diluyentes clave y estabilizar sus rutas de comercialización internacional.
Recuperación del flujo petrolero nacional
La industria petrolera de Venezuela ha mostrado señales de una recuperación contundente durante el mes de febrero. Según los informes de envíos y datos proporcionados por la firma de inteligencia marítima Kpler Ltd., el país logró incrementar drásticamente sus exportaciones de crudo, enviando al exterior aproximadamente el doble de barriles en comparación con el mes de enero.
Esta reactivación ocurre tras un periodo de profunda incertidumbre que llevó la producción a mínimos históricos. Las cifras actuales indican que las exportaciones diarias, calculadas mediante la carga de buques, alcanzaron un máximo de cinco meses al situarse en 788 mil barriles diarios. Este volumen contrasta notablemente con los 383 mil barriles registrados en el ciclo previo, marcando un punto de inflexión para la principal fuente de ingresos del país.
Contexto geopolítico y mercados globales
El repunte en la producción venezolana se produce en un momento de alta volatilidad en los mercados energéticos globales. Los operadores petroleros internacionales analizan los datos de Venezuela bajo la sombra de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, factores que han disparado los precios del petróleo ante el temor de una interrupción masiva del suministro.
Aunque el vital Estrecho de Ormuz permanece abierto, la precaución de los buques al transitar por esta vía —por donde circula una quinta parte del petróleo mundial— ha generado un vacío que otras naciones buscan llenar. El crudo pesado venezolano, caracterizado por su densidad similar al alquitrán, no es un sustituto directo de los grados de Oriente Medio, pero su versatilidad permite mezclarlo con crudos más ligeros para crear productos aptos para diversas refinerías internacionales.
Importancia de la nafta en la producción
Uno de los factores determinantes para este incremento ha sido la regularización en el suministro de nafta pesada. Este componente es un diluyente esencial para la industria local, ya que permite reducir la viscosidad del petróleo extraído en la Faja Petrolífera del Orinoco, facilitando su transporte por oleoductos y asegurando la continuidad operativa de los pozos.
Durante el mes de febrero, el país recibió cinco cargamentos de diluyentes, una mejora sustancial frente a los dos recibidos en enero. Esta logística ha permitido que la infraestructura nacional vuelva a operar con una fluidez que se había perdido durante los meses de mayor inestabilidad política y administrativa.
Actores comerciales y almacenamiento estratégico
Las refinerías estadounidenses han ejecutado la mayor extracción de petróleo venezolano en más de siete años. Este proceso ha sido liderado por la corporación Chevron Corp. y las comercializadoras de materias primas Vitol Group y Trafigura Group. Estas últimas han sido piezas clave en la venta de hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano en los mercados permitidos.
Hasta la fecha, Trafigura y Vitol han movilizado cerca de 35 millones de barriles, incluyendo derivados como fueloil y asfalto. No obstante, el destino final de este recurso sigue siendo diverso. Aproximadamente la mitad del petróleo exportado permanece almacenado en tanques distribuidos por el Caribe y Estados Unidos, además de inventarios flotantes en barcos. Este almacenamiento responde a que China, tradicionalmente el mayor comprador, ha pausado sus adquisiciones directas en el contexto de los recientes cambios políticos en el país suramericano.
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