
El gobierno venezolano reafirma la vigencia del pacto de 1966 como único mecanismo legal para resolver la controversia territorial, respaldado por el mandato popular del referéndum consultivo.
Posición oficial frente a las declaraciones de Guyana
El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha emitido un comunicado oficial para manifestar su más enérgico rechazo ante las recientes posturas asumidas por el gobierno de Guyana. Según el texto difundido por la cancillería, las declaraciones de Georgetown intentan desconocer los compromisos internacionales previamente adquiridos, alejándose de la vía diplomática que históricamente ha caracterizado este proceso.
Venezuela sostiene que la actual administración guyanesa ha adoptado una actitud confrontativa, influenciada por intereses de corporaciones transnacionales energéticas. Ante esto, el Estado venezolano reitera que la soberanía nacional no es negociable y que cualquier solución debe pasar obligatoriamente por el marco jurídico que ambas naciones aceptaron voluntariamente hace décadas.
El respaldo del mandato popular de 2023
Un punto fundamental en la argumentación de Venezuela es el ejercicio democrático realizado en diciembre de 2023. Durante ese año, se llevó a cabo un referéndum consultivo de carácter histórico, donde el pueblo venezolano expresó de manera masiva y contundente su apoyo a las políticas de defensa del territorio Esequibo.
Este mandato popular no solo fortaleció la postura del ejecutivo nacional, sino que ratificó que la voluntad de los ciudadanos está alineada con lo pactado en el Acuerdo de Ginebra. Para el gobierno nacional, este evento electoral marcó un antes y un después, otorgando una legitimidad interna incuestionable a las acciones que se ejecutan en el ámbito internacional para salvaguardar los derechos e intereses del país sobre la zona en reclamación.
Vigencia y relevancia del Acuerdo de Ginebra
El documento oficial enfatiza que el Acuerdo de Ginebra, firmado en 1966, es el único instrumento jurídico válido y vigente para alcanzar una solución satisfactoria para ambas partes. Venezuela insta a Guyana a abandonar la vía de la judicialización unilateral ante organismos que el Estado venezolano no reconoce para este fin, y a retomar la senda del diálogo directo.
El texto recuerda que este tratado fue diseñado precisamente para superar la contención derivada del laudo arbitral de 1899, el cual Venezuela considera nulo e írrito. Por lo tanto, cualquier intento de saltarse los pasos establecidos en Ginebra es visto como una violación al derecho internacional y un obstáculo para la paz regional en el Caribe y Suramérica.
Llamado a la diplomacia y la legalidad
Finalmente, el comunicado hace un llamado a la comunidad internacional para que observe con objetividad la situación. Venezuela reitera su compromiso con la paz, pero advierte que no cederá ante presiones que pretendan despojarla de sus derechos territoriales. El gobierno nacional asegura que se mantendrá firme en la defensa de su integridad territorial, siempre bajo el amparo de la legalidad.
La invitación a Guyana es clara: volver a la mesa de negociaciones y respetar la palabra empeñada en los acuerdos bilaterales y multilaterales. La estabilidad de la región depende, en gran medida, del cumplimiento de estas normas de convivencia política y respeto a la historia compartida.
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