
La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, explicó este viernes la estrategia de Venezuela como respuesta a la «agresión desigual e ilegítima» aplicada por Estados Unidos contra el pueblo venezolano. La mandataria, durante un acto televisado por el canal estatal VTV, enfatizó que la vía escogida es la diplomacia, buscando un encuentro «cara a cara» con Washington.
»Nuestra respuesta será en el ámbito de la diplomacia», sostuvo la presidenta encargada, revelando que tanto Caracas como Washington «están explorando canales» para reabrir las respectivas embajadas de ambos países.
Este acercamiento diplomático tiene un doble objetivo. Por un lado, busca abrir un camino hacia la normalización de las relaciones binacionales y, por el otro, servir como plataforma para «reiterar la denuncia contra la agresión que ha sufrido nuestro pueblo», afirmó la mandataria. La denuncia se extiende también al «secuestro» del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la primera dama, diputada Cilia Flores.
El rechazo a la agresión desigual e ilegítima
La presidenta Rodríguez fue enfática al recalcar que la nación venezolana ha sido objeto de una «agresión desigual e ilegítima» por parte de la potencia norteamericana.
»El pueblo venezolano no merece este tratamiento, no merece esta agresión por parte de una potencia nuclear», expresó Rodríguez, anticipando que la nación bolivariana acudirá a este encuentro con su «diplomacia bolivariana de paz». El objetivo es claro: defender la paz, la estabilidad, el futuro, la independencia y la soberanía del país.
La reapertura de los canales diplomáticos y el eventual restablecimiento de las embajadas son vistos por Caracas como un movimiento estratégico para fortalecer la posición nacional. «Que se entienda el camino que estamos tomando, que es un camino para fortalecernos, un camino para protegernos, un camino también para levantar nuestras banderas de reivindicación», agregó la presidenta encargada.
La defensa de la soberanía nacional y el apoyo internacional
En este contexto de tensión, el gobierno de Venezuela ha calificado las acciones de Washington como una «gravísima agresión militar», señalando que el verdadero objetivo es «apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación».
El llamado a la liberación del presidente Maduro y su esposa ha resonado en la comunidad internacional, con países como Rusia y China manifestando su apoyo al gobierno bolivariano. La Cancillería rusa, por ejemplo, ha destacado la necesidad de garantizar a Venezuela el derecho a decidir su destino sin ninguna intervención externa.
»Reafirmamos la inquebrantable solidaridad de Rusia con el pueblo y el Gobierno venezolanos. Deseamos a la presidenta encargada Delcy Rodríguez éxito en la resolución de los desafíos que enfrenta la República Bolivariana. Por nuestra parte, expresamos nuestra disposición a seguir brindando el apoyo necesario a nuestro país amigo, Venezuela», declaró Moscú.
La estrategia de Caracas, a través de la diplomacia de paz, busca no solo la normalización de las relaciones con Estados Unidos, sino también «asegurar el retorno del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores», concluyó la presidenta encargada Rodríguez.
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