
Tras más de una década de discreción, la presentadora venezolana Chiquinquirá Delgado ha decidido abrir su corazón sobre los matices de su romance con el periodista Jorge Ramos. En una reciente e íntima entrevista para el podcast “Me salió del alma”, la zuliana confesó que los inicios de su historia de amor, que comenzó en 2011, estuvieron marcados por la dificultad de comprender la personalidad y el hermético mundo del comunicador mexicano.
Un choque de personalidades
“Chiqui” explicó con sinceridad que, en un principio, el estilo de vida y la entrega profesional de Ramos la llevaron a cuestionar la solidez del vínculo.
“He aprendido a entenderlo porque al principio me costaba muchísimo. Sentía como que no me quería, que no le importaba y que no me dedicaba tiempo”, admitió la exmiss. Sin embargo, aclaró que con el paso de los años comprendió que esa es la esencia de su pareja: “Ese es su mundo y es lo que le gusta. Él se siente ahí en sus aguas y ya no es un problema para nosotros”.
El matrimonio: Un capítulo cerrado
A pesar de ser una de las parejas más estables del mundo del espectáculo hispano, la posibilidad de pasar por el altar no figura en sus planes. Según reportes de Mezcal TV, ambos coinciden en que la convivencia actual es suficiente, especialmente tras haber experimentado dos divorcios cada uno.
Para la presentadora, sus uniones anteriores forman parte de su crecimiento:
Guillermo Dávila (1991): Su primer matrimonio con el reconocido actor venezolano.
Daniel Sarcos (2004-2010): Su segunda unión con el animador, de la cual nació su hija Carlota.
Estabilidad sin etiquetas
Actualmente, la pareja disfruta de una relación basada en la madurez y la aceptación mutua. Al dejar de lado las expectativas convencionales y las «etiquetas» del matrimonio, Delgado y Ramos han logrado construir un hogar sólido en Miami, donde han aprendido a navegar entre la exposición mediática de sus carreras y la protección de su intimidad.
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