
El reconocido flautista y compositor venezolano, Huáscar Barradas, ha ofrecido una emotiva perspectiva sobre el significado de la Feria de la Chinita, trascendiendo lo festivo para ubicarla como un poderoso símbolo de cohesión nacional. El músico zuliano enfatizó que esta celebración religiosa y cultural es un crisol que disuelve las fronteras sociales y políticas.
En una entrevista reciente para el programa Primera Página de Globovisión, Barradas articuló el principio fundamental de la festividad. «La Feria de la Chinita es unión, no es una clase social, no es un partido político, es simplemente un grupo de gente que quiere disfrutar y celebrar algo tan importante, algo del espíritu desde el corazón», declaró el artista. Sus palabras resuenan como un llamado a la concordia en un evento que congrega a miles anualmente.
El flautista destacó la diversidad inigualable de actividades que dan vida a la Feria. Para Barradas, el festejo marabino es una experiencia multisensorial: «es música, es gaita, es pasión por la vida, es sonrisas, es el juego de béisbol de las Águilas del Zulia, es comida callejera donde todo el mundo viene a disfrutar». Esta variedad, según él, refleja la riqueza cultural y el espíritu abierto de la región.
Un ejemplo palpable de esta vitalidad lo encontró durante su visita a ExpoZulia, donde apreció la sinergia entre la alegría popular, la música de gaita y el auge de los emprendimientos locales. «Eso es una muestra de una Venezuela que podemos tener», afirmó con optimismo, sugiriendo que el espíritu de la Feria es un espejo del país próspero y unido que se puede construir.
La gaita como motor cultural de la celebración
Barradas profundizó en la singular influencia de la gaita zuliana dentro del contexto religioso y ferial. «A diferencia de otros estados, en el Zulia, la gaita tiene una forma musical que ha conquistado a Venezuela. La feria tiene mucho que ver con esto”, explicó.
El músico destacó la evolución lírica del género, que, si bien tuvo orígenes en la protesta social, ha madurado para convertirse en un canto de identidad. «La gaita que le canta a la Chinita, al lago de Maracaibo, a nuestra ciudad y al amor. Es una forma musical que ha permitido que toda Venezuela se entere de lo que pasa aquí», puntualizó, reconociendo el papel de la gaita como embajadora cultural.
Navidades con sello venezolano: Tradición única
Al extender la conversación al contexto navideño, Barradas enfatizó la particularidad de las celebraciones en el país. “La Navidad venezolana, al igual que esta feria, es muy particular. Pocos países del mundo tienen su propia comida, su propia música y su propia manera de celebrar las navidades», señaló.
El artista resaltó la capacidad integradora de las festividades, donde elementos culturales diversos, simbolizados por el Niño Jesús y San Nicolás, convergen en una misma celebración. Huáscar Barradas concluyó subrayando el valor espiritual de la unión familiar y amistosa que se exalta en estas fechas. «Esa unión que existe para nosotros es sagrada. La música tiene ese poder de unión», sentenció, dejando un mensaje de esperanza y armonía a través de la cultura.
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