
La meca del cine se prepara para una de las batallas más fascinantes de su historia reciente. La 98.ª edición de los Premios de la Academia se perfila como el escenario de un traspaso de mando generacional, donde la veteranía de Leonardo DiCaprio y la efervescencia de Timothée Chalamet se disputan no solo una estatuilla, sino el alma del Hollywood contemporáneo.
El peso de la experiencia vs. el motor del cambio
A tres meses de la ceremonia, la narrativa de la temporada de premios gira en torno a estos dos perfiles contrapuestos:
Leonardo DiCaprio (51 años): Con el respaldo del director Paul Thomas Anderson en «Una batalla tras otra», DiCaprio entrega una interpretación visceral de un exrevolucionario. Los expertos coinciden en que es su trabajo más complejo desde The Revenant, consolidándolo como el estandarte del cine clásico y profundo.
Timothée Chalamet (29 años): El fenómeno global del momento ha dejado atrás su imagen juvenil para mimetizarse en un jugador de ping pong de los años 50 en «Marty Supreme». Su entrega al «método» y su transformación física han silenciado a los escépticos, demostrando que su impacto va más allá de las alfombras rojas y la cultura pop.
Una rivalidad forjada bajo mentoría
Lo que hace este duelo único es el vínculo entre ambos. Fue DiCaprio quien, durante el rodaje de Don’t Look Up, le dio a Chalamet la ahora famosa regla de oro: “Nada de drogas duras y nada de películas de superhéroes”. Esta relación de mentor-alumno añade un tinte poético a la competencia, convirtiendo la gala en una posible ceremonia de «coronación» para el joven actor.
Los «caballos negros» de la contienda
Aunque DiCaprio y Chalamet acaparan los titulares, la Academia podría dar una sorpresa. En los pasillos de Hollywood resuenan nombres de peso como George Clooney y Michael B. Jordan, además del siempre temible Daniel Day-Lewis.
Sin embargo, el nombre que realmente está alterando las quinielas es el de Ethan Hawke. Su actuación en «Blue Moon», bajo la dirección de su colaborador habitual Richard Linklater, ha sido calificada de «apabullante». Hawke encarna la vulnerabilidad masculina de una forma tan cruda que podría terminar siendo el gran «spoiler» de la noche para los dos favoritos.
Un Hollywood revitalizado
A la espera de las nominaciones oficiales a finales de enero, la industria respira una vitalidad que no se sentía en años. El pulso entre la tradición que representa DiCaprio y la modernidad versátil de Chalamet confirma que el cine, lejos de estancarse, está en pleno proceso de renovación.
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