
Tras la histórica coronación de «Debí tirar más fotos» como Álbum del Año, la primera obra en español en lograrlo, Luis Fonsi define el triunfo como un momento de orgullo para la comunidad latina. La 68.ª edición de los premios no solo consagró al «Conejo Malo» con tres gramófonos, sino que se convirtió en una plataforma de protesta contra las políticas migratorias en EE. UU.
El impacto de la 68.ª edición de los Premios Grammy sigue resonando en la industria global. Este lunes 2 de febrero, desde Madrid, el cantante Luis Fonsi calificó como un acontecimiento «monumental» el triunfo de su compatriota Bad Bunny, quien hizo historia al ganar la categoría reina de la noche: Álbum del Año.
Fonsi, quien se encuentra en la capital española presentando su nuevo sencillo «Cambiaré», destacó que el mérito reside en haber vencido en las categorías generales y no solo en las divisiones latinas. «Es grande lo que ha hecho… es un triunfo para él, pero también para mi país y para nuestro idioma», afirmó el intérprete de Despacito, recordando que este hito ocurre bajo el mismo contexto político que él experimentó en 2017.
El «Conejo Malo» derriba muros idiomáticos
La victoria de Bad Bunny con su producción «Debí tirar más fotos» marca un antes y un después en la Academia de la Grabación:
Hito histórico: Por primera vez, un álbum íntegramente en español se alza con el galardón más prestigioso, superando a favoritos de la industria anglo como Lady Gaga (Mayhem) y Justin Bieber (Swag).
Cosecha de éxitos: El puertorriqueño no solo obtuvo el premio mayor, sino que sumó otros dos gramófonos por Mejor Álbum de Música Urbana y Mejor Interpretación de Música Global por el tema «EoO».
Un discurso con alto voltaje político
Más allá de lo musical, la gala estuvo marcada por la tensión social. Al subir al escenario, Bad Bunny aprovechó el foco global para lanzar una dura crítica contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un momento donde las deportaciones masivas dominan la agenda en Estados Unidos.
«No somos salvajes, no somos animales; somos humanos y somos americanos», sentenció el artista ante la audiencia del Crypto.com Arena, uniendo su voz al clamor de las comunidades migrantes que enfrentan la actual política de la Administración Trump.
La consolidación del fenómeno latino
Para Luis Fonsi, el hecho de que Bad Bunny se mantuviera fiel a su esencia y a su lengua al recibir los premios es el testimonio del poder actual de la cultura hispana. El éxito del artista urbano reafirma que la música latina ha dejado de ser un nicho para convertirse en el motor principal de la cultura pop contemporánea, capaz de liderar tanto las listas de ventas como el reconocimiento de la crítica más exigente.
Diariorepublica.com



