
En un paso decisivo hacia la representación de la neurodiversidad, Mattel ha anunciado el lanzamiento de la primera Barbie con autismo. Esta nueva figura se integra a la aclamada línea Barbie Fashionistas, una colección que busca reflejar la diversidad del mundo real a través de muñecas con condiciones como síndrome de Down, ceguera, diabetes tipo 1 y diversas discapacidades físicas.
Diseño basado en la experiencia sensorial
Para garantizar la autenticidad del producto, Mattel trabajó en conjunto con la Red de Autodefensa de Personas Autistas (ASAN). Cada detalle de la muñeca ha sido pensado para conectar con la realidad de las personas dentro del espectro autista:
Gestión de estímulos: La muñeca incluye auriculares con cancelación de ruido y un accesorio tipo spinner, herramientas comunes para gestionar la sobrecarga sensorial.
Comunicación inclusiva: Incorpora una tableta de Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA), un dispositivo esencial para quienes utilizan métodos no verbales para expresarse.
Cuidado personal: Su diseño presenta el cabello suelto, una elección consciente que reconoce cómo el trastorno puede influir en la sensibilidad táctil o en ciertas habilidades motoras finas.
Un legado de representación
Desde el relanzamiento de su estrategia de inclusión en 2019 —que introdujo modelos en sillas de ruedas y con prótesis—, Barbie ha evolucionado para convertirse en una herramienta pedagógica que fomenta la empatía.
«Esta muñeca no es solo un juguete; es un mensaje de validación para millones de niños y familias que ahora pueden verse reflejados en un icono global», señalaron voceros de la marca tras el lanzamiento.
Con esta incorporación, Mattel reafirma su compromiso de derribar estigmas y celebrar las diferencias, permitiendo que el juego se convierta en un espacio de pertenencia para todos los niños, sin importar sus capacidades o condiciones de salud.
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