
La hermana de Karol G revela traumas de infancia tras conflicto legal con su expareja por su hija de dos años.
Un conflicto familiar que trasciende a la esfera pública
La estabilidad del entorno cercano de la artista internacional Karol G se ha visto sacudida tras las recientes y desgarradoras declaraciones de su hermana, Verónica Giraldo. La maquilladora profesional y empresaria ha expuesto una crisis personal que combina una batalla legal por la custodia de su hija de dos años y una fractura profunda con su núcleo familiar. A través de sus plataformas digitales, Verónica relató el calvario que vive frente a su expareja, Jaime Llano, a quien acusa de presuntos maltratos físicos y de intentar arrebatarle la tutela de la menor.
Desde el pasado lunes 23 de febrero, la situación cobró un cariz alarmante cuando la empresaria mostró señales de afectación física y emocional en videos que se volvieron virales. En las imágenes, se observaron heridas en sus manos que, según su testimonio, fueron producto de un intento desesperado por rescatar a su hija del domicilio de sus padres. Este episodio ha colocado el caso bajo el escrutinio público, generando un intenso debate sobre la salud mental y la seguridad familiar.
Revelaciones sobre un pasado de violencia doméstica
En un ejercicio de honestidad cruda, Verónica Giraldo vinculó su actual tolerancia al abuso con patrones de conducta aprendidos durante su niñez. La empresaria señaló directamente a su padre, Guillermo Giraldo, conocido como «Papá G», de ejercer violencia física extrema contra su madre, Martha Navarro. Según el relato, estas agresiones ocurrían frente a ella y sus hermanas, lo que provocó una normalización del conflicto desde temprana edad.
«Mis papás eran las personas que se golpeaban todos los días», afirmó Verónica, detallando incluso un incidente donde se habría utilizado un arma de fuego. La joven explicó que la apariencia de normalidad que sus progenitores mantenían tras los episodios violentos distorsionó su percepción de las relaciones sanas. Estas declaraciones desmitifican la imagen de «familia ideal» que suele proyectarse en las redes sociales, evidenciando una realidad dolorosa y oculta tras la fama.
La batalla legal y el aislamiento emocional
El conflicto se ha agravado debido a que, según Verónica, su familia le ha dado la espalda en este momento crítico. La empresaria denunció que su expareja ha interpuesto una demanda de custodia total presentándola como una persona mentalmente inestable. En medio de este aislamiento, expresó su temor de perder el contacto definitivo con su hija, asegurando que ha perdido el sentido de vivir ante la falta de empatía de su círculo cercano.
Hasta el momento, mientras Verónica enfrenta acusaciones y procesos legales, su hermana mayor, Jessica Giraldo, ha roto el silencio en representación del clan. A través de un comunicado, Jessica pidió respeto y discreción, asegurando que la prioridad es el bienestar de Verónica y de la menor. Por su parte, la cantante Karol G no ha emitido declaraciones directas sobre las graves acusaciones que involucran a sus padres y la seguridad de su sobrina.
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