

Más de cuatro mil quinientos años después de haber sido construidas, las pirámides de Egipto siguen deparando sorpresas. La última, una cámara oculta y hasta ahora desconocida en la gran pirámide de Guiza, que sirvió de tumba al faraón Keops, y que ha podido ser descubierta gracias a la aplicación de técnicas que rayan en la ciencia ficción.
De hecho, el hallazgo, llevado adelante por una colaboración internacional llamada Scan Pyramids y publicado por la revista «Nature», se realizó utilizando imágenes basadas en los rayos cósmicos que bombardean continuamente cada centímetro de la superficie terrestre. Toda una prueba de lo efectiva que puede ser la física de partículas aplicada al estudio de antiguas estructuras.
La gran pirámide, una de las estructuras más impresionantes del mundo antiguo, fue levantada durante el reinado del faraón Keops, que duró desde el año 2509 hasta el 2483 antes de Cristo. Construida a partir de bloques de piedra caliza y granito, se eleva 139 metros y es la más antigua y más grande de las pirámides de Egipto. Pero la forma en que se construyó no ha sido aún aclarada por completo, extremo que ha dado origen a todo tipo de especulaciones y misterios.
Vía Globovisión/www.diariorepublica.com




