
El actor español reivindicó el papel del creador como conciencia crítica frente a la injusticia y la Inteligencia Artificial, durante un encuentro multisectorial con el Sumo Pontífice.
En el marco del encuentro internacional ‘Tejer redes con el mundo de la cultura, del arte, la economía y el deporte’, celebrado este domingo en la capital española, el célebre actor Antonio Banderas alzó la voz para defender el poder transformador de la creación humana frente a los conflictos globales. Ante el papa y un auditorio compuesto por líderes de la sociedad civil, el intérprete malagueño afirmó con rotundidad que las expresiones artísticas constituyen una herramienta indispensable para frenar la hostilidad.
Para Banderas, el arte trasciende la mera estética. «Es también pregunta, reflexión, contraste y revolución», señaló, definiéndolo además como una alarma social necesaria para aquellos colectivos que han terminado por «acostumbrarse a la injusticia».
El «hechizo de Dios» y el legado histórico
Durante su intervención, que hiló la espiritualidad con la historia de la creatividad humana, el protagonista de Dolor y gloria recordó el fuerte vínculo que une a la fe con la creación, apuntando que «la Iglesia ha sido el mayor productor de arte de la humanidad» y que Jesucristo es, sin duda, la figura más representada de todos los tiempos.
En un plano más personal, el actor rememoró su reciente dirección del musical Godspell —cuyo título se traduce como ‘el hechizo de Dios’—. «Yo estoy hoy aquí confesando haber sido víctima del hechizo de Dios», confesó visiblemente emocionado, aprovechando el espacio para agradecer al pontífice la convocatoria de este diálogo abierto y plural.
Un escudo frente a la violencia y la IA
Uno de los momentos más ovacionados de la jornada ocurrió cuando Banderas hizo un llamamiento a la resistencia pacífica y al rol fiscalizador del creador:
«El arte debe ser una alternativa a la violencia. Todas las violencias. Así como lo hizo el propio Cristo, el artista debe actuar con valentía y no abandonar el ser instancia crítica a la sociedad, al propio arte, y a la propia religión».
Asimismo, el intérprete advirtió sobre los desafíos de la modernidad tecnológica. En un contexto global propenso a la polarización, aseguró que las disciplinas artísticas son el último bastión para recuperar la profundidad y rescatar el alma humana que la Inteligencia Artificial «trata de robar».
Para cerrar su discurso, y entre cerrados aplausos, Banderas dedicó un guiño a la Orden de San Agustín invocando una célebre máxima del santo: «Decís vosotros que los tiempos son malos. Sed vosotros mejores y los tiempos serán mejores. Vosotros sois el tiempo».
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