
Tras el impacto contra el navío «San Antonio», la comunidad internacional reacciona con el despliegue del «Proyecto Libertad» por parte de EE. UU. y un enérgico llamado al cese de hostilidades por parte de China.
La tensión bélica en Medio Oriente alcanzó un nuevo punto crítico este miércoles tras confirmarse un ataque directo contra el buque San Antonio, propiedad de la naviera francesa CMA CGM, mientras transitaba por el estrecho de Ormuz. La agresión se produce en un escenario de escalada militar que involucra ofensivas de Israel y Estados Unidos contra posiciones en Irán.
Impacto y evacuación de la tripulación
La compañía CMA CGM ratificó que la embarcación sufrió daños estructurales de consideración y que varios miembros de la tripulación resultaron lesionados durante el incidente.
«El CMA CGM San Antonio fue objeto de un ataque ayer mientras transitaba por el estrecho de Ormuz, lo que causó heridas a miembros de la tripulación y daños a la embarcación», informó la naviera en un comunicado oficial, confirmando además que los heridos ya fueron evacuados para recibir atención médica especializada.
Respuesta de Washington: «Proyecto Libertad»
El ataque tuvo lugar apenas 24 horas después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el lanzamiento del «Proyecto Libertad». Esta iniciativa militar y logística tiene como objetivo principal escoltar y facilitar la salida segura de los buques mercantes que se encuentran atrapados o en riesgo dentro del estrecho, una de las vías marítimas más estratégicas del mundo.
Mediación diplomática de Pekín
En paralelo a las acciones militares, el frente diplomático se movilizó en Pekín. El ministro de Exteriores de China, Wang Yi, sostuvo un encuentro con su homólogo iraní, Abás Araqchi, para exigir una desescalada inmediata.
Exigencia de paz: China reclamó un cese completo y sin demoras de los combates.
Reapertura comercial: Pekín instó a Washington y Teherán a proceder con la reapertura del estrecho de Ormuz para normalizar el flujo global de mercancías.
Negociación: El canciller chino subrayó que relanzar las hostilidades es «inaceptable» y que la única vía posible es retomar el diálogo político.
Perspectivas inmediatas
La vulnerabilidad de esta ruta crítica pone en jaque la estabilidad del comercio internacional. Mientras Estados Unidos se enfoca en la implementación operativa del «Proyecto Libertad» para despejar el tránsito, la presión internacional liderada por China busca frenar una confrontación regional de mayores proporciones.
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