
La escalada militar en el golfo Pérsico se intensifica tras una incursión de Estados Unidos contra supuestas plataformas de minas marinas, lo que desató una respuesta iraní con misiles y drones contra instalaciones aliadas en la región.
TEHERÁN.— La tensión en el golfo Pérsico escaló de manera alarmante la madrugada de este lunes, luego de que un ataque militar ejecutado por Estados Unidos contra la isla iraní de Larak dejara un saldo preliminar de al menos dos personas fallecidas y múltiples heridos, según confirmaron fuentes oficiales del gobierno de Irán.
Hossein Amirtimouri, gobernador de Qeshm —jurisdicción administrativa a la que pertenece la isla—, confirmó el deceso de las dos víctimas y aseguró que los lesionados ya se encuentran recibiendo asistencia médica especializada, aunque evitó ofrecer cifras exactas sobre el total de afectados o su condición clínica.
Justificación de Washington y respuesta de Teherán
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) emitió un comunicado en el que justificó la acción bélica, señalando que el objetivo estratégico de la operación consistió en destruir dos plataformas diseñadas para el lanzamiento de cohetes equipados con minas marinas, artefactos que presuntamente Irán planeaba desplegar en el bloqueado y estratégico estrecho de Ormuz.
Como represalia inmediata al bombardeo, las fuerzas iraníes perpetraron una serie de ataques con misiles y drones dirigidos contra bases militares estadounidenses ubicadas en el territorio de Jordania y en Emiratos Árabes Unidos, avivando de nuevo el temor a un conflicto regional de mayor proporción tras el fracaso de los recientes acuerdos diplomáticos de alto el fuego.
Diariorepublica.com






