
El gigante asiático propone una sexta ronda de consultas comerciales para frenar la escalada de tensiones tras las recientes medidas impositivas de Washington.
Un llamado a la estabilidad comercial
El ministerio de comercio de China ha emitido un comunicado oficial este martes instando formalmente al gobierno de Estados Unidos a revocar los aranceles unilaterales impuestos recientemente. La administración china sostiene que estas medidas no solo afectan el flujo comercial entre ambas potencias, sino que distorsionan la estabilidad de los mercados globales. Según el comunicado, Pekín considera imperativo que Washington se abstenga de implementar nuevas cargas impositivas que contravengan los acuerdos previos y las normas del comercio internacional.
La postura de China es clara: la imposición de aranceles sin consenso previo es vista como una herramienta de presión que socava la confianza mutua. En este sentido, el ministerio subrayó que la cooperación es el único camino viable para garantizar el crecimiento económico a largo plazo, recordando que una confrontación directa terminaría perjudicando los intereses de las empresas y consumidores en ambas naciones.
Propuesta de una sexta ronda de consultas
En un esfuerzo por reducir las fricciones, el gobierno chino ha manifestado su total disposición para llevar a cabo una sexta ronda de consultas económicas y comerciales bilaterales. Este ofrecimiento busca establecer una mesa de diálogo franco donde se puedan abordar las preocupaciones técnicas y políticas que han llevado al actual estancamiento. China espera que estas negociaciones sirvan para encontrar puntos comunes y desactivar la amenaza de una guerra comercial prolongada.
La delegación china ha enfatizado que su enfoque en esta próxima ronda será proactivo. No obstante, han dejado claro que cualquier avance dependerá de la voluntad de Estados Unidos para trabajar «en la misma dirección». Para Pekín, es fundamental que Washington abandone las tácticas de presión unilateral antes de sentarse a negociar términos específicos sobre balanza comercial y propiedad intelectual.
Impacto en las relaciones bilaterales
El desarrollo saludable, estable y sostenible de las relaciones entre China y Estados Unidos es el objetivo final que persigue esta propuesta de diálogo. Expertos en política exterior señalan que el momento es crítico, dado que los recientes ajustes arancelarios de Washington han generado incertidumbre en los sectores tecnológicos y manufactureros. El Ministerio de Comercio chino reiteró que la estabilidad entre las dos economías más grandes del mundo es un bien público global que debe ser protegido.
Finalmente, China ha hecho un llamado a la comunidad internacional para observar estos esfuerzos de mediación. El compromiso de Pekín con el multilateralismo se presenta como el contrapunto a las medidas tomadas por la administración estadounidense. Se espera que en los próximos días la Casa Blanca emita una respuesta oficial sobre la fecha y los temas prioritarios para esta sexta ronda de consultas, que marcará el rumbo de la economía global en los meses venideros.
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