
Con una inversión de 7.200 millones de pesos, el Gobierno Nacional intervendrá a 80 ejemplares para frenar el impacto ambiental y proteger a las comunidades locales.
El Ministerio de Ambiente de Colombia oficializó este lunes el inicio de una fase crítica en el manejo de especies invasoras: la aplicación de eutanasia ética a por lo menos 80 hipopótamos durante la segunda mitad del presente año. La medida responde a la expansión descontrolada de estos animales, cuya presencia en el país se remonta a la década de los 80 tras ser introducidos por el narcotraficante Pablo Escobar.
Una decisión basada en la ciencia
La ministra de Ambiente, Irene Vélez, enfatizó que la medida no es arbitraria, sino una respuesta a las advertencias científicas emitidas desde 2022. Tras el fracaso de los intentos de traslado internacional, la reducción poblacional se presenta como la única vía viable para preservar los ecosistemas nativos.
“La ciencia nos ha indicado que es necesario reducir la población para salvar nuestros ecosistemas. Es un protocolo responsable y ético”, afirmó Vélez durante el anuncio.
Detalles del procedimiento y presupuesto
Para la ejecución de este plan, el Gobierno ha destinado una cifra histórica de 7.200 millones de pesos colombianos (aproximadamente dos millones de dólares). El operativo técnico, liderado por la Dirección de Bosques, contempla dos modalidades:
Eutanasia física y química: Un proceso que incluye la captura previa, sedación profunda y la administración de fármacos certificados por expertos.
Zonas de intervención: Las labores se concentrarán inicialmente en la Hacienda Nápoles y la Isla del Silencio, áreas con mayor densidad de la especie.
Prioridad: La seguridad humana
Más allá del impacto ambiental, el Ministerio subrayó el riesgo que representan estos animales para la población civil. La ministra advirtió que no se descarta intervenir en áreas urbanas o semiurbanas donde se ha detectado el tránsito de estos ejemplares.
“Para nosotros es fundamental resguardar la vida humana”, puntualizó la funcionaria, haciendo referencia a los encuentros cercanos entre ciudadanos y paquidermos.
Un crecimiento exponencial
Las proyecciones oficiales son alarmantes. Actualmente se estima la existencia de 200 ejemplares en territorio colombiano. Expertos advierten que, de no aplicarse estas medidas de control de forma inmediata, la población podría alcanzar los 1.000 individuos para el año 2035, lo que generaría un daño irreversible a la biodiversidad del país.
Diariorepublica.com






