
El encuentro, previsto para el próximo 14 de marzo, buscará sellar acuerdos críticos sobre la importación de gas venezolano, la exportación de energía eléctrica y la coordinación militar para desarticular grupos armados en la zona fronteriza.
En un movimiento que promete redefinir el mapa de integración regional, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó su reunión con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, el próximo 14 de marzo en la ciudad de Cúcuta. La cita de alto nivel tiene como objetivo principal transformar la frontera en un eje de desarrollo comercial y seguridad compartida.
Equipos técnicos de ambas naciones trabajan a contrarreloj para pulir los detalles de una agenda que se ha venido gestando a través de intensos intercambios diplomáticos en las últimas semanas.
Energía: Entre el potencial y las trabas internacionales
El punto más ambicioso del encuentro es la interconexión energética. El Gobierno colombiano ha puesto sobre la mesa la necesidad de importar gas natural venezolano para cubrir déficits internos, ofreciendo a cambio la exportación de energía eléctrica generada a partir de fuentes renovables en territorio colombiano.
Sin embargo, el plan enfrenta desafíos técnicos y legales:
Infraestructura: Se requiere la reactivación y adecuación de las redes eléctricas binacionales que han estado en desuso.
Licencias: La estatal Ecopetrol aún se encuentra a la espera de autorizaciones internacionales que permitan la compra directa de hidrocarburos venezolanos, un requisito indispensable para formalizar cualquier contrato de suministro.
Seguridad fronteriza y el factor ELN
Más allá de los acuerdos económicos, la cumbre abordará la compleja situación de orden público. Bogotá ha enfatizado que no puede haber integración económica sin una seguridad binacional sólida. El objetivo es establecer una coordinación directa entre las fuerzas armadas de ambos países para enfrentar la presencia de grupos armados ilegales, específicamente el Ejército de Liberación Nacional (ELN), cuyo control en las zonas limítrofes ha sido un foco histórico de inestabilidad.
Cúcuta como epicentro estratégico
La elección de Cúcuta no es casual. Como principal puerto terrestre entre ambas naciones, la ciudad simboliza tanto las heridas de las tensiones pasadas como las oportunidades de la nueva era diplomática. El encuentro del 14 de marzo se perfila como la prueba de fuego para determinar si la voluntad política de Petro y la apertura comercial de la administración de Rodríguez pueden consolidar una alianza duradera en un contexto regional altamente volátil.
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