
Estados Unidos permite venta de crudo venezolano a sector privado cubano
La flexibilización de sanciones busca aliviar la crisis energética en la isla mediante licencias específicas que excluyen la participación directa del gobierno cubano en las transacciones.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos marcó este miércoles un cambio significativo en su política exterior al anunciar una relajación del bloqueo petrolero que pesa sobre Cuba. Según la nueva directriz, Washington otorgará licencias a empresas interesadas en comercializar crudo venezolano y sus derivados con destino a la isla. Esta medida representa un alivio estratégico diseñado para mitigar la precariedad energética que atraviesa el pueblo cubano, aunque mantiene una vigilancia estricta sobre el flujo de capitales derivados de estas operaciones comerciales.
Mecanismos de control y licencias de la Ofac
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) detalló en su portal oficial que estas excepciones están diseñadas específicamente para apoyar al pueblo cubano. El permiso abarca exportaciones destinadas al uso comercial y humanitario, con la condición innegociable de que el Gobierno de Cuba no figure como intermediario ni beneficiario directo de las operaciones.
Para obtener el visto bueno de las autoridades estadounidenses, las empresas solicitantes deben cumplir con un protocolo de cumplimiento riguroso. Entre las restricciones más destacadas se encuentra la obligación de depositar los ingresos generados por estas ventas en cuentas controladas por Washington. Este mecanismo garantiza que el capital no sea desviado hacia fines ajenos a la asistencia civil, permitiendo al mismo tiempo que compañías internacionales, no solo estadounidenses, participen en este nuevo esquema de intercambio.
Contexto tras la transición política en Venezuela
Este giro en la política energética ocurre en un escenario regional transformado tras la intervención militar en Venezuela, que resultó en la salida de Nicolás Maduro y su posterior proceso judicial en Nueva York. Tras dichos eventos, la administración estadounidense ha mostrado una disposición creciente para normalizar la actividad petrolera en Caracas, incentivando a las grandes corporaciones a retomar sus operaciones en suelo suramericano para estabilizar el mercado global.
Como prueba de esta apertura, gigantes del comercio de materias primas como Vitol y Trafigura ya operan bajo licencias especiales. Desde enero, estas firmas han reiniciado la exportación de barriles venezolanos hacia puertos en Estados Unidos y Europa. La inclusión de Cuba en esta red de distribución, aunque bajo vigilancia, sugiere una intención de evitar un colapso humanitario total en la región del Caribe.
Situación crítica y emergencia energética en Cuba
La isla enfrenta actualmente su crisis más severa en casi siete décadas. El embargo histórico, sumado a las sanciones adicionales impuestas durante la era de Donald Trump, dejó al país en una situación de vulnerabilidad extrema. Aunque fallos recientes de la Corte Suprema han puesto en duda la validez de algunas de estas restricciones, el impacto en la infraestructura cubana ha sido devastador.
Ante la falta de combustible y suministro eléctrico estable, el gobierno cubano se ha visto obligado a implementar planes de emergencia que afectan directamente a la población. Sectores críticos como la sanidad y el transporte funcionan bajo servicios mínimos, mientras que el racionamiento de gasolina ha paralizado gran parte de la actividad educativa y productiva. Esta nueva vía comercial autorizada por Washington se presenta como el primer respiro significativo para una economía que opera al límite de sus capacidades.
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