
El mandatario ruso solicita los restos del artefacto para realizar una investigación objetiva y critica las acusaciones precipitadas contra Moscú.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó que el vehículo aéreo no tripulado que se estrelló recientemente en territorio rumano podría ser de origen ucraniano. Según declaraciones recogidas por las agencias de noticias estatales rusas, el mandatario instó a mantener la prudencia y a evitar conclusiones apresuradas antes de que se complete un análisis técnico riguroso. La situación ha generado una nueva escalada de tensión diplomática en la región fronteriza de Europa del este.
Postura oficial y solicitud de investigación
Para el jefe del Kremlin, determinar la propiedad del aparato es imposible sin un peritaje directo. En este sentido, Vladimir Putin aseguró que su gobierno está dispuesto a colaborar y llevar a cabo una investigación exhaustiva y objetiva sobre el incidente, siempre y cuando las autoridades competentes entreguen los restos del artefacto a los especialistas correspondientes. El Kremlin insiste en que la transparencia es vital para esclarecer el caso de manera definitiva.
El líder ruso argumentó que el aparato en cuestión podría tratarse de un dron operado por las fuerzas de Kyiv, el cual habría experimentado un desvío en su ruta planificada. De acuerdo con su análisis, este fallo técnico pudo ser provocado por la interferencia de sistemas de defensa electrónica o, en su defecto, por un error en la carga de datos de navegación. Esta hipótesis busca desvincular a las fuerzas aeroespaciales rusas de cualquier responsabilidad directa en el suceso.
Críticas a las reacciones internacionales
Asimismo, el mandatario lamentó la tendencia inmediata de señalar a Moscú ante este tipo de acontecimientos. Vladimir Putin recordó que en diversas ocasiones anteriores, vehículos no tripulados pertenecientes a Ucrania han cruzado las fronteras de naciones vecinas y la reacción sistemática de la comunidad internacional ha sido culpar de forma automática a las fuerzas rusas, sin presentar pruebas concluyentes ni realizar las auditorías técnicas que exigen los protocolos internacionales de seguridad.
Por su parte, la versión oficial del gobierno de Rumania difiere de los señalamientos de Moscú. Las autoridades rumanas informaron que el dispositivo que colisionó contra un bloque residencial en la localidad de Galați, situada al sureste del país, corresponde a un modelo Geran-2. Este tipo de tecnología es de fabricación rusa y deriva directamente del diseño de los drones Shahed-136 desarrollados por Irán. El incidente continúa bajo una estricta evaluación diplomática y militar que involucra a la alianza atlántica.
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