
El sistema no tripulado estadounidense realizó maniobras de reconocimiento en la Región de Información de Vuelo (FIR) de Maiquetía bajo una identidad falsa. La aeronave alcanzó altitudes superiores a los 47,000 pies, evidenciando una operación de inteligencia sobre el Caribe.
Un incidente de vigilancia aérea de alta tecnología fue registrado este martes 27 de enero en las cercanías del espacio aéreo venezolano. Un vehículo aéreo no tripulado (UAV) MQ-4C Triton, perteneciente a las fuerzas de Estados Unidos, fue interceptado mediante sistemas de seguimiento digital mientras ejecutaba una misión de reconocimiento sobre el Mar Caribe, en áreas sensibles próximas a la jurisdicción de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
La operación destacó por el uso de tácticas de enmascaramiento electrónico: el dron emitió una señal de transpondedor que lo identificaba falsamente como un avión patrullero P8-A Poseidon. No obstante, las discrepancias en el rendimiento de vuelo revelaron la verdadera naturaleza del aparato.
Hallazgos técnicos de la incursión:
Simulación de Identidad: El sistema alternó el encendido y apagado de su señal (transpondedor) de forma intermitente, una maniobra táctica diseñada para dificultar el rastreo continuo y evadir la vigilancia de los radares convencionales.
Altitud Superior: Los registros de vuelo mostraron que la aeronave operó a 47,000 pies de altura, superando el límite operativo de un P-8A Poseidon (41,000 pies), lo que confirmó el uso de la plataforma MQ-4C Triton, diseñada para vigilancia estratégica de largo alcance.
Origen y Ruta: Según datos de FlightRadar24, el dron despegó de la Base Aérea de Jacksonville, en Florida, cruzando el Caribe para establecer un patrón de giros de vigilancia frente a la costa central venezolana.
Vigilancia en la frontera marítima
El MQ-4C Triton es una de las herramientas de espionaje más avanzadas del arsenal estadounidense, capaz de operar durante más de 24 horas continuas y cubrir vastas áreas oceánicas en tiempo real. Expertos en defensa señalan que la presencia de estos sistemas ha aumentado en frecuencia tras los recientes eventos políticos en Caracas, buscando monitorear los movimientos de las unidades militares venezolanas.
«El comportamiento intermitente del transpondedor y el techo de vuelo alcanzado no dejan lugar a dudas: se trata de una operación de inteligencia marítima coordinada desde territorio estadounidense», señalaron analistas de tráfico aéreo.
Esta nueva incursión ocurre en un contexto de máxima tensión regional, donde la presencia de activos de inteligencia de EE. UU. en zonas de identificación de vuelo venezolanas es interpretada por las autoridades locales como una provocación y una violación a las normativas de seguridad aérea internacional.
Diariorepublica.com



