
El mandatario estadounidense endurece su retórica frente al Vaticano al considerar «débil» la visión del Pontífice sobre la seguridad global, mientras intenta distanciarse de la polémica generada por una imagen de contenido mesiánico en sus redes.
La tensión diplomática entre la Casa Blanca y el Vaticano alcanzó un nuevo punto crítico este lunes 13 de abril. El presidente Donald Trump desestimó tajantemente cualquier posibilidad de ofrecer disculpas al Papa León XIV, tras los recientes ataques verbales en los que cuestionó la capacidad del líder religioso en materia de política exterior y seguridad.
Choque por la seguridad nuclear
Desde los jardines de la Casa Blanca, Trump justificó sus críticas alegando que el Pontífice mantiene una visión «errada» respecto al conflicto con Irán. «No se puede permitir un Irán nuclear; el Papa León XIV no estaría contento con el resultado final», afirmó el mandatario, sugiriendo que la postura pacifista del Vaticano podría derivar en una catástrofe humanitaria.
«Tendríamos cientos de millones de personas muertas y eso no va a suceder. Por lo tanto, no puedo disculparme», sentenció, reafirmando su percepción de que el Papa es «blando» ante la delincuencia y las amenazas internacionales.
La respuesta del Vaticano
Por su parte, el Papa León XIV no guardó silencio ante los señalamientos del líder republicano. Durante un encuentro con la prensa a bordo del avión papal, el Sumo Pontífice aseguró no tener «miedo a la Administración Trump» y ratificó su compromiso de seguir «levantando la voz para construir la paz», marcando una distancia clara frente a la estrategia de confrontación de Washington.
Controversia por imagen mesiánica
La jornada también estuvo marcada por el intento del presidente de aplacar las críticas internas tras la publicación de una imagen generada por IA que lo retrataba con atributos similares a los de Jesucristo. La pieza, que fue eliminada de sus redes sociales tras el rechazo de sectores católicos aliados, fue calificada por el mandatario como una interpretación errónea de la prensa.
«Pensé que era yo, como médico», intentó justificar Trump ante los medios, asegurando que su intención siempre es «hacer que la gente mejore». Fiel a su estilo, el presidente responsabilizó a los medios de comunicación por la polémica, tildando los reportes de «noticias falsas» a pesar de que la imagen fue difundida originalmente desde sus propias plataformas oficiales.
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