
El gobierno trinitense activa sus protocolos de emergencia ambiental tras la denuncia de Venezuela sobre una mancha de petróleo que avanza hacia sus costas.
El gobierno de Trinidad y Tobago ha ordenado la apertura de una investigación penal y técnica con carácter de urgencia. La medida responde a las denuncias formales emitidas por el gobierno de Caracas, el cual alertó sobre la presencia de una densa mancha de crudo que avanza de forma peligrosa hacia las costas venezolanas, amenazando ecosistemas marinos críticos.
Las autoridades del Ministerio de Energía e Industrias de la isla caribeña informaron que un equipo multidisciplinario ya se encuentra desplegado en la zona del golfo de Paria. El objetivo primordial es localizar el origen exacto de la fuga y evaluar el volumen real del hidrocarburo vertido, un dato que aún genera discrepancias entre los reportes preliminares de ambos países.
Activación de planes de contingencia
Ante la gravedad de la situación, el comité nacional de emergencias de Trinidad y Tobago activó el nivel dos de su plan de contingencia contra derrames de hidrocarburos. Esta fase contempla la movilización de embarcaciones especializadas en la contención de crudo, así como el uso de barreras flotantes para frenar el avance del hidrocarburo antes de que impacte las áreas de mayor sensibilidad biológica.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores trinitense entabló comunicación directa con sus homólogos en Venezuela para coordinar las labores de monitoreo satelital. Las corrientes marinas y los vientos en la región del Caribe suelen complicar las tareas de dispersión, lo que obliga a una respuesta conjunta y veloz para minimizar el impacto ecológico.
Impacto ambiental en la región
Los primeros informes provenientes de Caracas señalan que el crudo ya ha comenzado a afectar a varias comunidades de pescadores artesanales en la península de Paria. Los biólogos locales advierten que la flora y la fauna de los manglares de la zona se encuentran en un peligro inminente si la mancha no es controlada de inmediato.
La petrolera estatal de Trinidad y Tobago ha iniciado una auditoría interna en las plataformas operativas cercanas a la frontera marítima. Aunque la empresa asegura que sus sistemas no reportan caídas de presión ni anomalías operativas, no se descarta que el origen del desastre provenga de un buque cisterna clandestino o no registrado que transitaba por el corredor internacional.
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