
Ante el Congreso estadounidense, el subsecretario Michael Kozak aseguró que se han frenado el deterioro del orden público y el flujo migratorio, abriendo paso a la etapa de recuperación y transición política.
En una audiencia clave ante la Cámara de Representantes titulada «Latin America After the Fall of Maduro», el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, presentó un balance sobre los avances de la estrategia de la Casa Blanca hacia Venezuela. El diplomático afirmó que el país ha superado con éxito la primera fase de estabilización, cumpliendo con los objetivos de seguridad y contención social previstos.
Objetivos alcanzados y seguridad ciudadana
Kozak subrayó que la prioridad de Washington era evitar un colapso total de las instituciones y las condiciones de vida. Según el funcionario, el despliegue de la estrategia ha permitido mitigar el desbordamiento del crimen organizado y la parálisis de los servicios públicos.
“No queríamos que la situación de seguridad se deteriorara, que hubiera bandas en las calles ni un aumento de la migración ilegal. Básicamente, lo hemos conseguido”, aseveró ante el comité, destacando que esta etapa es el cimiento de una ruta de tres fases: estabilización, recuperación y, finalmente, la transición política.
El regreso de liderazgos y condiciones electorales
Durante su intervención, el subsecretario enfatizó que la estabilidad operativa no es suficiente si no se garantiza la competitividad democrática. En este sentido, Kozak fue categórico al señalar que el proceso requiere la modernización del registro electoral y la reincorporación de figuras clave de la oposición que se encuentran en el exilio.
Específicamente, insistió en el retorno de María Corina Machado como una condición innegociable para validar la transparencia de los próximos comicios. “Todas las personas, incluida María Corina Machado, van a poder volver y participar libremente en una elección”, afirmó.
Presos políticos y garantías institucionales
Si bien el diplomático confirmó la reciente liberación de 50 presos políticos por parte del gobierno venezolano, advirtió que estos gestos son insuficientes sin una reforma estructural. Para Washington, la verdadera transición solo será posible si se establecen garantías reales que permitan la participación política sin restricciones y se consolida un sistema institucional confiable que respalde la voluntad popular.
Con este pronunciamiento, el Departamento de Estado ratifica su compromiso de supervisar de cerca el cumplimiento de la hoja de ruta hacia la recuperación económica y la normalización democrática del país.
Diariorepublica.com






