
La Casa Blanca estima en un 85 % las probabilidades de suscribir un pacto histórico en los próximos días con Teherán, con el objetivo de desactivar la crisis militar en Medio Oriente y estabilizar la ruta marítima más estratégica del petróleo mundial.
En lo que podría convertirse en uno de los giros diplomáticos más determinantes del tablero geopolítico reciente, la Administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, manifestó este viernes 12 de junio su optimismo de cara a la resolución del conflicto con la República Islámica de Irán. Fuentes oficiales confirmaron que ambas naciones se encuentran en la fase final para sellar un acuerdo estratégico que ponga fin a las hostilidades y garantice de forma permanente la seguridad en el estrecho de Ormuz, el corredor marítimo más vital para el comercio de hidrocarburos en el planeta.
A través de un portavoz de alto nivel de la Casa Blanca, quien ofreció detalles bajo estricta condición de anonimato, se conoció que las mesas de negociación —mantenidas en reserva durante meses— han registrado progresos de gran envergadura, reduciendo al mínimo los puntos de fricción entre Washington y Teherán.
“Esperamos firmar este acuerdo en los próximos días. No puedo darle una fecha exacta”, aseveró la alta fuente gubernamental, quien además tasó en un 85 % las probabilidades de éxito para que el documento definitivo sea rubricado por ambas administraciones en el corto plazo.
Un escudo para el mercado energético internacional
La hoja de ruta de este entendimiento bilateral apunta directamente a la desactivación de los focos de violencia en Medio Oriente mediante el diseño de nuevos protocolos de seguridad de navegación. El objetivo primordial de la Casa Blanca y las potencias aliadas es blindar el estrecho de Ormuz contra cualquier amenaza de bloqueo, asegurando el tránsito fluido de los buques cisterna que transportan el crudo y el gas natural licuado hacia los mercados occidentales y asiáticos.
Este acercamiento es el resultado de una intensa arquitectura diplomática que involucró canales de comunicación indirectos y la mediación de facilitadores internacionales, activados con carácter de urgencia para frenar una inminente escalada bélica en la región del Golfo Pérsico.
Impacto en la economía real y próximos pasos
De materializarse las proyecciones de Washington en las próximas horas, el pacto generará un impacto inmediato en las bolsas de valores y en los terminales de cotización de materias primas:
Alivio geopolítico: Representaría el logro diplomático más significativo de la administración Trump en el plano de la política exterior para la región del Medio Oriente.
Estabilización de precios: Analistas prevén que la reducción del riesgo de guerra en Ormuz inyectará una fuerte dosis de previsibilidad y calma en los precios internacionales del barril de petróleo.
Aunque la cautela impera en las cancillerías internacionales a la espera del anuncio formal, los equipos técnicos de ambas naciones continúan trabajando a contrarreloj en los anexos normativos del tratado, marcando el inicio de una nueva etapa de distensión global.
Diariorepublica.com






