
Washington endurece su presión militar y jurídica sobre el Gobierno de Cuba tras la imputación de Raúl Castro y las fallidas negociaciones sobre el bloqueo petrolero.
El Ejército de los Estados Unidos informó este miércoles que su portaviones de propulsión nuclear USS Nimitz y su grupo de ataque han sido desplegados en el Caribe. Este anuncio coincide de forma directa con un claro endurecimiento de la campaña de presión que el Gobierno de Donald Trump mantiene sobre Cuba. El Comando Sur estadounidense, encargado de las operaciones militares en Latinoamérica, dio la bienvenida a la flota a través de un mensaje en la red social X.
Las autoridades norteamericanas destacaron que el portaviones, junto al Ala Aérea Embarcada, el USS Gridley y el USNS Patuxent, constituyen la máxima expresión de alistamiento y presencia en la región, asegurando que aportan una letalidad inigualable y una ventaja estratégica clave en este momento.
Tensiones diplomáticas en la región
El movimiento de tropas ocurre en un contexto de alta fricción. Washington mantiene tensas negociaciones con representantes de La Habana a raíz del bloqueo petrolero impuesto por la Casa Blanca. Además, el Departamento de Justicia formalizó hoy una acusación contra el expresidente cubano Raúl Castro por la muerte de cuatro aviadores en 1996, lo que cierra las puertas a una salida diplomática a corto plazo.
La estrategia de enviar buques de gran calado a la zona no es nueva para la administración estadounidense. A finales del año pasado, Washington envió el portaviones USS Gerald Ford al Caribe, nave que terminó apoyando el operativo de captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro antes de partir hacia Oriente Medio.
Historial de combate del navío
Por su parte, el Nimitz llega con un historial reciente de alta intensidad en zonas de conflicto directo. A mediados de 2025, este buque apoyó durante cuatro meses la operación Martillo de Medianoche. Mediante este despliegue, las fuerzas de Estados Unidos e Israel bombardearon instalaciones clave del programa nuclear iraní. Posteriormente, el gigante nuclear participó en incursiones y ataques contra posiciones de Estado Islámico en torno a las aguas de Somalia.
Tras retornar a puerto en diciembre en la costa oeste, el navío inició una ruta hacia el sur para cruzar el estrecho de Magallanes rumbo a Norfolk. Durante este trayecto por el continente, el grupo de ataque realizó diversos ejercicios conjuntos con las Fuerzas Navales de México, Guatemala, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Uruguay y Brasil, antes de ser reasignado a su actual misión en aguas caribeñas.
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