
El Gobierno español confirma la asistencia de la mandataria venezolana al encuentro internacional de noviembre, mientras lidera la petición ante la Unión Europea para retirar las sanciones que actualmente pesan sobre la dirigente.
España ha dado un paso definitivo en su estrategia diplomática hacia Caracas. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, confirmó oficialmente desde Santo Domingo que el Ejecutivo invitará a Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, a la próxima Cumbre Iberoamericana. El evento, que reunirá a los líderes de la región, tendrá lugar en Madrid los días 4 y 5 de noviembre de este año.
Esta decisión posiciona a España como el principal actor europeo en la normalización de las relaciones con la administración venezolana. Al extender esta invitación, el país no solo reconoce la representación institucional de Rodríguez, sino que también busca facilitar un espacio de diálogo multilateral en suelo europeo. Según explicó Albares, la política de invitación se basa en dirigirse a quienes ostentan la representación internacional del Estado, asegurando que esta cita no diferirá de las ediciones anteriores en cuanto a protocolo y asistencia.
El contexto de las sanciones europeas
A pesar del anuncio, la presencia de Rodríguez en Madrid conlleva una complejidad jurídica importante. Sobre la mandataria pesan sanciones impuestas por la Unión Europea desde julio de 2018, las cuales incluyen la prohibición de viajar a territorio comunitario. No obstante, la diplomacia española sostiene que estas medidas restrictivas no deberían aplicarse a jefes de Estado o de Gobierno en ejercicio cuando asisten a cumbres internacionales. Como precedente, el Ministerio recuerda la participación de la propia Rodríguez en la cumbre UE-Celac celebrada en Bruselas en 2023.
El ministro Albares ha insistido en que las sanciones no deben ser un fin en sí mismas, sino un instrumento para fomentar el diálogo democrático. En este sentido, España ha solicitado formalmente a sus socios europeos el levantamiento del veto, siguiendo la estela de Estados Unidos, que ya ha realizado movimientos para retirar a la dirigente de sus listas de restricción.
Un giro en la política exterior hacia Venezuela
El anuncio de la invitación se produce en un clima político sensible, apenas unos días después de la visita a Madrid de la líder opositora María Corina Machado. Durante su estancia, Machado declinó reunirse con el presidente Pedro Sánchez, lo que subraya las tensiones existentes entre las distintas facciones venezolanas y el papel mediador que intenta ejercer Madrid.
La Unión Europea renovó recientemente sus medidas restrictivas, las cuales están previstas hasta enero de 2027. Estas sanciones responden a las preocupaciones de Bruselas sobre el Estado de derecho y la situación de los derechos humanos tras los comicios de 2024. Sin embargo, el Gobierno español confía en que la celebración de la cumbre en Madrid sirva como catalizador para un alivio de estas tensiones a corto o medio plazo, promoviendo una salida negociada y pacífica a la crisis política que atraviesa el país caribeño. Con este movimiento, España reafirma su papel como puente histórico entre América Latina y Europa.
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