
El histórico dirigente e integrante de la vieja guardia revolucionaria murió a los 94 años, cerrando un capítulo clave en la estructura de poder de la isla.
El gobierno de Cuba confirmó el fallecimiento de Ramiro Valdés Menéndez, uno de los pilares más influyentes y controversiales del sistema político instaurado tras la revolución de 1959. El presidente Miguel Díaz-Canel fue el encargado de anunciar el deceso de quien fuera una de las figuras más cercanas a Fidel Castro. Valdés se desempeñó como el primer ministro del Interior del país caribeño y su legado está profundamente ligado a la construcción del aparato de seguridad del Estado cubano.
Durante décadas, su figura personificó la línea dura del partido único. Diseñó y consolidó los mecanismos de vigilancia y control político que caracterizaron al sistema de la isla, un rol que sus defensores justificaban como necesario para la defensa soberana, pero que críticos señalaron como una herramienta de represión.
Proyección e influencia en Venezuela
La trayectoria de Valdés no se limitó a las fronteras cubanas, sino que tuvo un fuerte impacto internacional. En el año 2010, el entonces mandatario Raúl Castro lo envió a Venezuela para coordinar la asistencia en medio de una severa crisis energética que afectaba al país sudamericano. Aquella misión reforzó de manera estratégica la alianza geopolítica entre La Habana y Caracas.
Su estancia en territorio venezolano desató intensos debates entre analistas y sectores de la oposición local. Debido a su largo historial al frente de los servicios de inteligencia de la isla, surgieron múltiples especulaciones sobre su presunta interferencia en la seguridad interna de Venezuela, aunque nunca se presentaron pruebas públicas documentadas que demostraran que dirigiera directamente las estructuras estatales de esa nación.
Ocaso de la generación histórica
El fallecimiento de Valdés reduce al mínimo el grupo de dirigentes históricos que participaron en el asalto al cuartel Moncada y en la posterior guerrilla de la Sierra Maestra. Su salud había sido motivo de constantes rumores en los últimos meses debido a su prolongada ausencia de los eventos oficiales del gobierno.
La desaparición física de este comandante se suma a las muertes previas de Fidel Castro en 2016, Faure Chomón en 2019, Efigenio Ameijeiras en 2020, y los comandantes Julio Camacho Aguilera y Marcos Antonio Hernández Alcaraz en 2024. Tras esta partida, Raúl Castro y Guillermo García Frías quedan como los únicos comandantes de la revolución aún con vida, acelerando el cierre definitivo de una era que transformó la historia contemporánea del continente americano.
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