
presidente Emmanuel Macron responsabilizó a Hezbolá por la emboscada que cobró la vida del sargento mayor Florian Montorio y dejó a otros tres efectivos franceses heridos mientras cumplían labores de despeje de rutas.
El Gobierno francés ha elevado un reclamo enérgico ante las autoridades libanesas tras confirmarse el fallecimiento del sargento mayor Florian Montorio, miembro del 17.º Regimiento de Ingenieros Paracaidistas, durante un ataque perpetrado este sábado contra una unidad de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL/UNIFIL).
El suceso: una emboscada deliberada
De acuerdo con declaraciones de la ministra de las Fuerzas Armadas, Catherine Vautrin, el incidente ocurrió en la región de Deir Kifa. Montorio, un militar con amplia experiencia en misiones internacionales, se encontraba ejecutando labores para despejar una ruta hacia un puesto de la ONU que permanecía aislado debido a los enfrentamientos activos en la zona. Fue allí donde su unidad fue interceptada y atacada con fuego directo de armas ligeras a corta distancia.
Tanto el presidente Emmanuel Macron como la misión de la UNIFIL han señalado que todo indica que el ataque fue ejecutado por elementos de Hezbolá. En respuesta, el presidente libanés, Joseph Aoun, condenó el acto de violencia y se comprometió a iniciar las investigaciones pertinentes para procesar a los responsables.
Exigencia de garantías de seguridad
En conversaciones telefónicas de alto nivel con el presidente Aoun y el Primer Ministro Nawaf Salam, el mandatario francés insistió en la necesidad imperativa de garantizar la seguridad de los más de 7.000 efectivos que integran la UNIFIL, de los cuales unos 600 son soldados franceses.
“La nación se inclina ante la memoria de uno de sus hijos que dio su vida por ella”, manifestó la ministra Vautrin, al expresar sus condolencias a los familiares y compañeros de armas del sargento mayor fallecido.
Este es el segundo incidente mortal que involucra a militares franceses en operaciones externas en semanas recientes, tras la muerte del suboficial Arnaud Frion el pasado 12 de marzo en Irak. Estos eventos se enmarcan en un contexto regional altamente volátil, donde, a pesar de los intensos esfuerzos diplomáticos por consolidar una tregua tras el conflicto iniciado a finales de febrero, las tensiones persisten en múltiples frentes.
Francia ha sido enfática al declarar que no tolerará la impunidad en este caso y espera que las autoridades del Líbano asuman su responsabilidad conjunta con la misión de paz para evitar que la labor humanitaria y de seguridad de la ONU sea vulnerada por grupos armados.
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