
En un histórico anuncio, los garantes del proceso de paz que adelantan el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC informaron, la tarde de este miércoles, que llegaron a un acuerdo trascendental para reparar a las víctimas de un conflicto de más de 50 años y para someter a juicio a guerrilleros y militares que hayan cometido delitos de guerra.
«Vamos a lograr el máximo de justicia para las víctimas y no habrá impunidad (…) Con Timochenko, (jefe máximo de las FARC) hemos acordado que a más tardar en seis meses debe concluir esta negociación», expresó en su intervención durante la firma de un acuerdo de creación de «una jurisdicción Especial para la Paz», en La Habana, Cuba.
Los negociadores de ambas delegaciones acordaron que no habrá amnistía para autores de delitos de lesa humanidad, la creación de una jurisdicción especial de paz que investigará estos delitos y sancionará a sus responsables.
El presidente colombiano comenzó su intervención durante la reunión, celebrando el establecimiento de un “acuerdo sobre las bases de un sistema de justicia que me permite decir, con convicción, que vamos a lograr el máximo de justicia posible para las víctimas, la máxima satisfacción posible de sus derechos”.
“Hemos acordado, como acaban de oír, crear una jurisdicción especial para la paz que nos va a garantizar que los crímenes cometidos con ocasión del conflicto, en especial los más graves y representativos, no quedarán en la impunidad. La jurisdicción constatará de un tribunal y una sala de justicia que van a investigar, juzgar e impondrán sanciones por estos delitos. Este es un logro mayor, ya habíamos acordado la creación de la comisión para el esclarecimiento de la verdad, la convivencia y la no repetición, y estamos muy avanzados en los acuerdos en materia de reparación”, destacó.
Santos reconoció que el Estado colombiano y las Farc son adversarios, “estamos en orillas diferentes, pero hoy avanzamos en una misma dirección, en esa dirección más noble que puede tener cualquier sociedad que es el de la paz. He venido a La Habana para hablar con Timoleón Jiménez, jefe del secretariado de las Farc, tan importante como satisfacer los derechos de las víctimas es asegurar que no haya nuevas víctimas, que se acabe definitivamente el conflicto armado en Colombia”.
“El jefe del secretariado de las Farc y yo hemos acordado que a más tardar en seis meses debe concluir esta negociación y firmarse el acuerdo final. No será una tarea fácil, aún faltan puntos difíciles por acordar pero esa es la instrucción que le hemos dado a nuestras delegaciones, que terminen el acuerdo lo más pronto posible. Un acuerdo que no es cualquier acuerdo, es el fin de una guerra de 60 años, la más larga de nuestro continente, la única, un acuerdo que debe sentar las bases de una paz que verdaderamente sea estable y duradera, que cierre definitivamente los ciclos históricos de violencia y que responda a las expectativas de los colombianos, de una paz con justicia”, afirmó.
Las Farc comenzarán a dejar las armas “a más tardar a los 60 días después de la firma del acuerdo final”.
Debe haber una ruptura de cualquier vínculo entre “política y armas”, e insistió que “el proceso de dejación de armas debe culminar a la mayor brevedad y a nosotros como gobierno nos corresponde dar todas las garantías de seguridad a las Farc y emplearnos a fondo en la implementación de los acuerdos para poner en marcha las transformaciones que hemos pautado”.
Agradeció a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Chile “que han servido como países acompañantes” durante el proceso de paz que inició hace tres años en La Habana.
Información de AP/www.diariorepublica.com



