
La organización Human Rights Watch denuncia que las expulsiones violan el debido proceso y dejan a miles de migrantes desamparados frente al crimen organizado.
La organización Human Rights Watch (HRW) denunció que el gobierno de Estados Unidos ha deportado a miles de ciudadanos cubanos y venezolanos hacia territorio mexicano, dejándolos en una situación de extrema vulnerabilidad. Según el informe presentado por la entidad, los migrantes son expulsados de forma sistemática y abandonados en espacios públicos sin recibir la oportunidad de comparecer ante un juez. Esta falta de garantías procesales impide que los afectados puedan impugnar su deportación, incluso cuando expresan de manera explícita tener temores fundamentados por su seguridad física y su vida.
Crisis en la diáspora y falta de garantías
La comunidad cubana se ha visto profundamente conmocionada por el impacto y el alcance de esta ofensiva migratoria de la administración de Donald Trump. Históricamente, la diáspora de Cuba ha contado con acceso a una vía acelerada para obtener la residencia legal y la posterior ciudadanía a través de la Ley de Ajuste Cubano. Sin embargo, las políticas de expulsión actuales están pasando por alto estos mecanismos tradicionales, rompiendo esquemas previos y homologando las devoluciones de estos ciudadanos con las de otras nacionalidades que enfrentan crisis humanitarias severas en la región.
Abandono y peligro en el sur mexicano
Una vez que los migrantes son expulsados a México, las autoridades de ese país los trasladan hacia ciudades del sur. En estas localidades, los deportados enfrentan un panorama desolador caracterizado por la escasez de oportunidades laborales y un acceso severamente limitado a los servicios de atención médica. Esta precariedad es aprovechada de inmediato por los cárteles de la droga y organizaciones criminales que operan en la zona. Además, las víctimas se topan con un proceso logístico sumamente complejo y burocrático para intentar obtener el estatus de refugiado, asumiendo que cumplan con los estrictos requisitos exigidos.
Un perfil de deportados sin precedentes
La situación humanitaria se agrava al observar el cambio en el perfil demográfico de los expulsados. Josué Leal, trabajador de un albergue en Villahermosa, señaló que durante el último año han recibido a ciudadanos cubanos deportados de hasta 83 años de edad. Este hecho marca una diferencia drástica respecto a los perfiles habituales de hombres jóvenes y familias que solían atender en el pasado. El activista describió este escenario como un doble castigo, afirmando que los migrantes son rechazados y desechados tanto por el gobierno de Estados Unidos como por el de Cuba.
Opacidad bilateral y exigencias internacionales
Hasta el momento, la logística de estas deportaciones a un tercer país se mantiene bajo estricta opacidad, ya que ni el gobierno estadounidense ni el mexicano han publicado los términos del acuerdo bilateral. Ante esto, HRW instó firmemente a ambas naciones a transparentar dicho convenio y a garantizar el respeto al debido proceso y al derecho internacional. Del mismo modo, la organización solicitó a México asegurar tratamiento médico y vías de regularización migratoria, mientras exigió a Estados Unidos suspender los retornos directos si no existen plenas garantías de seguridad.
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