
Ministerio de Exteriores indio ratificó su apertura para reanudar las importaciones de petróleo desde Venezuela, buscando garantizar su seguridad energética ante la presión de Washington para cesar compras a Moscú. Nueva Delhi busca rescatar inversiones históricas y dividendos retenidos por más de 1.000 millones de dólares en la industria nacional.
El Gobierno de la India ha oficializado este jueves 5 de febrero su intención de reactivar la compra de crudo venezolano, posicionando a Caracas como un aliado estratégico para cubrir el vacío dejado por la energía rusa. El portavoz de la Cancillería india, Randhir Jaiswal, confirmó que el país asiático evalúa los «méritos comerciales» de retomar esta conexión energética, tras el reciente acuerdo alcanzado entre el primer ministro indio y el presidente estadounidense, Donald Trump.
Este giro diplomático ocurre en un momento crítico para la seguridad energética global, donde India se ha comprometido a redirigir su demanda fuera de la órbita de Moscú a cambio de mayores flexibilidades comerciales con el continente americano.
Una relación de altibajos bajo la lupa de Washington
La historia comercial entre ambas naciones ha estado marcada por la política de sanciones de la Casa Blanca, un factor que Nueva Delhi espera estabilizar en esta nueva etapa:
Cronología de interrupciones: India detuvo sus compras en 2020, intentó retomarlas entre 2023 y 2024, y se vio obligada a suspenderlas nuevamente por la reimposición de medidas coercitivas.
Presencia histórica: Empresas públicas indias (PSU), lideradas por ONGC Videsh (OVL), mantienen operaciones y asociaciones con PDVSA desde el año 2008.
Activos retenidos: El Gobierno indio busca recuperar cerca de 1.000 millones de dólares en dividendos pendientes por su participación en proyectos emblemáticos como San Cristóbal.
El reto de la capacidad productiva
A pesar del espaldarazo político, los analistas de mercado plantean interrogantes sobre la logística de esta reactivación. India debe sustituir aproximadamente 1,7 millones de barriles diarios que anteriormente provenían de Rusia, una cifra que desafía la actual capacidad de extracción de Venezuela.
No obstante, la validación de la India como comprador preferente ofrece a Caracas una ventana de liquidez y un socio de gran escala en Asia, en un contexto donde la reciente Reforma a la Ley de Hidrocarburos venezolana promete facilitar las operaciones de empresas extranjeras en el país.
“Venezuela es un socio de larga data en comercio e inversiones. Estamos abiertos a explorar todas las opciones de suministro de crudo que fortalezcan nuestra seguridad energética”, sentenció Jaiswal durante la rueda de prensa.
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