
Teherán advierte que bloqueará indefinidamente el paso del 20% del crudo mundial si Washington ejecuta ataques contra sus centrales de energía. El anuncio responde a un plazo de 48 horas impuesto por el presidente Donald Trump, quien condiciona la integridad de la infraestructura iraní a la reapertura inmediata de las rutas marítimas.
El conflicto en Oriente Medio ha alcanzado un nuevo umbral de peligro este domingo. Las fuerzas armadas de Irán, a través del mando operativo Khatam Al-Anbiya, anunciaron que procederán al cierre absoluto del Estrecho de Ormuz si Estados Unidos cumple su amenaza de bombardear el sistema eléctrico nacional. Según la televisión estatal iraní, la vía no sería reabierta «hasta que las instalaciones destruidas sean totalmente reconstruidas».
El ultimátum de las 48 horas
La advertencia de Teherán surge como respuesta directa a una contundente publicación de Donald Trump en Truth Social. El mandatario estadounidense otorgó un plazo de dos días para que Irán restablezca el libre tránsito en el estrecho. De lo contrario, aseguró que las fuerzas norteamericanas «atacarán y destruirán sus diversas centrales eléctricas, comenzando por la más grande».
Trump, quien ha descartado cualquier posibilidad de tregua en el corto plazo, criticó nuevamente la falta de una respuesta contundente por parte de sus aliados europeos y reafirmó la «supremacía militar» de su administración para resolver la crisis por la fuerza.
Un mercado energético bajo asedio
El impacto económico de este estancamiento ya es tangible:
Tránsito mínimo: Según la firma analítica Kpler, actualmente solo circula por el estrecho el 5% del volumen habitual de crudo.
Precios al alza: Los mercados internacionales de petróleo han reaccionado con subidas ante el temor de una interrupción prolongada en el suministro global.
Coalición internacional por el paso seguro
Ante la parálisis del comercio marítimo, una coalición de más de 20 países —liderada por naciones europeas e integrada por aliados regionales como Emiratos Árabes Unidos y Bahréin— emitió un comunicado conjunto. El bloque condenó los ataques iraníes contra embarcaciones comerciales y se comprometió a desplegar esfuerzos para garantizar la seguridad en la zona, marcando una distancia estratégica frente a la retórica de bombardeos directos de la Casa Blanca, pero rechazando las acciones de presión de Teherán.
Con el reloj en marcha hacia el vencimiento del plazo fijado por Washington, la comunidad internacional observa con alarma lo que podría convertirse en un apagón energético y logístico de proporciones globales.
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