
La Guardia Revolucionaria de Irán ejecutó ataques contra instalaciones tecnológicas de empresas estadounidenses en Dubái y Baréin. La operación marca el inicio de una serie de represalias anunciadas contra gigantes de la industria tecnológica, a quienes Teherán acusa de colaborar en operaciones militares y de inteligencia contra ciudadanos iraníes.
La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán confirmó este jueves la ejecución de ataques dirigidos contra centros de datos pertenecientes a las corporaciones estadounidenses Oracle y Amazon. Las incursiones se localizaron en las instalaciones de Oracle en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, y en la infraestructura de Amazon situada en Baréin.
Estas acciones se producen tras la reciente advertencia del órgano militar sobre el inicio de una fase de ataques de represalia. Según el mando iraní, estas operaciones son una respuesta directa a las agresiones militares sufridas y se dirigen específicamente contra empresas que, según su criterio, forman parte del entramado logístico y de planificación de asesinatos selectivos contra ciudadanos de la nación persa.
Inicio de la ofensiva contra tecnológicas
La Guardia Revolucionaria ya había anticipado el martes que, a partir del 1 de abril, comenzaría a atacar objetivos corporativos de gran envergadura. El listado de futuras metas incluye a los principales actores del sector tecnológico y financiero global, entre ellos Google, Microsoft, Apple, Meta y JP Morgan. El argumento central de las autoridades iraníes sostiene que las compañías de inteligencia artificial y tecnología de la información de Estados Unidos son elementos clave en el seguimiento y ejecución de objetivos militares.
Advertencia a empleados y residentes
Ante el recrudecimiento de las hostilidades, el mando militar iraní emitió una recomendación urgente a los trabajadores de las empresas mencionadas en su lista de objetivos, instándolos a abandonar sus puestos de trabajo de manera inmediata para preservar su integridad física.
Protocolos de seguridad regional
La advertencia se extendió también a la población civil que reside en las zonas circundantes a estas sedes. La Guardia Revolucionaria ha solicitado a los habitantes que se encuentren en un radio de un kilómetro respecto a las instalaciones señaladas que desalojen sus hogares y se trasladen a lugares seguros. Esta escalada de tensión ocurre en un contexto de alta volatilidad regional, tras las promesas de ataques devastadores realizadas por Teherán en respuesta a las recientes amenazas provenientes de la administración estadounidense.




