
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anuncia el despliegue aéreo más masivo desde el inicio de las hostilidades, mientras el alto mando militar reporta un desplome superior al 80 % en la capacidad de ataque autónomo de Teherán.
En una comparecencia de urgencia desde el Pentágono, el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, informó que este martes 10 de marzo marca el punto de mayor intensidad en la campaña de bombardeos estratégicos sobre territorio iraní. La ofensiva, denominada “Furia Épica”, ha entrado en una fase de aniquilación de la infraestructura industrial militar para neutralizar definitivamente la amenaza de la República Islámica.
Máxima presión aérea y degradación del arsenal
Hegseth fue contundente al describir el despliegue para las próximas horas: «Hoy será nuestro día más intenso de ataques: la mayor cantidad de cazas, bombarderos y operaciones aéreas ejecutadas hasta ahora». Según el funcionario, la efectividad de la coalición ha forzado a Irán a su nivel más bajo de respuesta operativa, registrando el menor lanzamiento de misiles en las últimas 24 horas.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, ofreció cifras que describen el impacto de la ofensiva iniciada el pasado 28 de febrero junto a Israel:
Objetivos alcanzados: 5.000 puntos estratégicos en suelo iraní.
Reducción de misiles balísticos: Los lanzamientos han caído en un 90 %.
Drones unidireccionales: El uso de tecnología de ataque autónomo ha disminuido un 83 %.
Asedio al núcleo industrial y advertencia a Teherán
El mando militar confirmó que el foco de los bombardeos ha virado hacia el complejo militar-industrial iraní, con especial énfasis en las fábricas de drones «kamikaze». El objetivo es destruir la capacidad autónoma de Irán para proyectar poder en la región.
Ante los reportes sobre el estado de salud del nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí, tras supuestas heridas en combate, el Pentágono evitó comentarios directos, aunque Hegseth lanzó una advertencia clara: «Sería prudente que tomara en serio las amenazas del presidente Trump y desista del desarrollo de armas nucleares».
Un conflicto de duración incierta
Aunque el presidente Donald Trump y el propio Hegseth sugirieron la semana pasada que la guerra podría concluir en un periodo de tres a ocho semanas debido al rápido avance de los objetivos, el jefe del Pentágono evitó dar hoy una fecha definitiva de cese al fuego.
Trump ha defendido la intervención alegando que busca evitar que Irán se «apodere de todo Oriente Medio», calificando al país como un «tigre de papel». No obstante, la intensidad del conflicto ha dejado un saldo devastador de cientos de bajas en Irán, incluyendo civiles, mientras que las fuerzas estadounidenses han reportado la pérdida de al menos siete militares desde el inicio de las operaciones.
Diariorepublica.com




