
El canciller Abás Araqchí advirtió a sus aliados regionales que Washington debe hacer cumplir las condiciones del armisticio; sin embargo, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, adelantó que sus tropas permanecerán en el sur del país árabe de forma indefinida.
En su primer despliegue diplomático tras el histórico anuncio del acuerdo preliminar de paz con los Estados Unidos, la República Islámica de Irán ha fijado una postura de estricta exigencia. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchí, sostuvo este lunes 15 de junio una intensa ronda de consultas telefónicas con sus homólogos de Irak, Egipto, Turquía y Arabia Saudita, enfocada en la urgencia de detener por completo las incursiones militares de Israel en territorio libanés como condición clave para la estabilidad de la región.
A través de un comunicado oficial emitido por la cancillería de Teherán, se detalló que Araqchí puso especial énfasis en el papel regulador que debe asumir la Casa Blanca para que los términos del entendimiento global no se vean boicoteados por terceros actores.
“En estas conversaciones telefónicas, Araqchí, refiriéndose a la responsabilidad de Estados Unidos en la aplicación del acuerdo, subrayó la necesidad de un cese total de la agresión desestabilizadora y los ataques del régimen sionista contra el Líbano”, reza el documento oficial del gobierno iraní.
Durante los contactos bilaterales, el jefe de la diplomacia persa extendió su agradecimiento a los ministros Hakan Fidan (Turquía), Fuad Hussein (Irak), Faisal bin Farhan (Arabia Saudita) y Badr Abdelatty (Egipto) por respaldar las gestiones de alto el fuego y sumarse a la arquitectura diplomática diseñada para desactivar las tensiones en el Medio Oriente. Para Teherán, cualquier hoja de ruta firmada con la administración de Donald Trump carecerá de efecto si no se garantiza la seguridad del partido-milicia Hizbulá y el fin de las hostilidades.
Tel Aviv desafía las presiones y anuncia ocupación indefinida
La respuesta de Israel a los movimientos diplomáticos no se hizo esperar y amenaza con encallar las negociaciones. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, desestimó los llamados internacionales de repliegue y aseguró este lunes que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no abandonarán sus posiciones estratégicas en el sur del Líbano.
Katz fue enfático al señalar que el primer ministro Benjamín Netanyahu ya notificó formalmente la postura de Tel Aviv tanto al presidente Donald Trump como a otros altos emisarios norteamericanos, una línea dura que él mismo transmitió personalmente al secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth. “Nos oponemos a la retirada de las FDI del Líbano, a pesar de todas las presiones actuales y futuras”, sentenció el jefe de la cartera de Defensa en un comunicado difundido por las agencias de noticias locales.
El cronograma de Suiza en la balanza
La tensión en la frontera libanesa contrasta con el optimismo generado el pasado domingo, cuando Irán y Estados Unidos sorprendieron al mundo al anunciar un pacto preliminar para poner fin al estado de preguerra. Dicho documento contempla el levantamiento inmediato del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos persas a cambio de la reapertura definitiva del vital estrecho de Ormuz para el flujo petrolero global.
De mantenerse las voluntades políticas a pesar del desafío israelí, las delegaciones de Washington y Teherán tienen previsto reunirse este viernes en Suiza para la firma oficial del tratado, evento que marcará el inicio formal de las mesas técnicas que renegociarán el futuro del programa de desarrollo nuclear iraní.
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