
La ofensiva de Washington por segundo día consecutivo impactó zonas estratégicas de Irán, mientras Teherán responde con acciones militares contra bases aliadas en la región y el crudo Brent registra un repunte de hasta el 5 % ante el temor de un bloqueo energético.
La tensión militar en el Medio Oriente alcanzó un nuevo punto crítico este lunes con la continuación, por segundo día consecutivo, de los bombardeos perpetrados por las fuerzas armadas de Estados Unidos contra posiciones estratégicas en Irán. Esta escalada bélica, centrada en la disputa por el control de la crucial ruta marítima del estrecho de Ormuz, amenaza con sepultar de manera definitiva los esfuerzos diplomáticos por consolidar un pacto de tregua interino, abriendo la posibilidad de una conflagración regional de gran alcance.
El Comando Central de los Estados Unidos (Centcom) ratificó la ejecución de una nueva oleada de ataques dirigidos de manera selectiva contra instalaciones militares de Teherán. Los objetivos alcanzados contemplan plataformas de defensa antiaérea, radares de vigilancia costera, arsenales de misiles y bases logísticas destinadas a la operación de vehículos aéreos no tripulados (drones).
Reportes provenientes de los medios oficiales iraníes Fars y Tasnim confirmaron que las acciones estadounidenses causaron la muerte de al menos dos personas y dejaron otras tres heridas en la provincia de Juzestán, un enclave petrolero clave del suroeste de Irán. De igual manera, se documentaron fuertes explosiones en las inmediaciones del puerto de Bandar Abbas y en la isla de Qeshm.
Como contraofensiva, la Guardia Revolucionaria de Irán declaró haber dirigido represalias armadas contra emplazamientos vinculados a los intereses de Washington en Baréin, Jordania, Kuwait y Omán. Tras las detonaciones, las autoridades de Baréin denunciaron agresiones contra instalaciones civiles dentro de sus fronteras, mientras que el gobierno de Jordania informó sobre la neutralización de cuatro proyectiles balísticos en su espacio aéreo. En paralelo, patrulleras iraníes efectuaron disparos de advertencia contra dos navíos mercantes que navegaban por el estrecho de Ormuz, paso por el que transita gran parte del suministro de crudo a nivel global.
El temor a una parálisis en el comercio marítimo energético sacudió de inmediato las plazas financieras. El petróleo Brent de referencia internacional experimentó un aumento intradía cercano al 5 %, para luego estabilizarse en torno a los 78 dólares por barril, condicionado por la incertidumbre sobre la seguridad de las rutas de navegación.
Por su parte, el mandatario estadounidense, Donald Trump, reveló que ambas potencias se encontraron sumamente cerca de formalizar un entendimiento bilateral el pasado sábado. Sin embargo, el jefe de la Casa Blanca aseveró que los acercamientos se interrumpieron abruptamente debido a un ataque ejecutado con drones contra una embarcación de transporte, evento que reactivó la vía de la confrontación militar directa mientras diplomáticos de Catar, Pakistán y Omán intentan establecer canales urgentes de distensión.
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