
Las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron una ofensiva «a gran escala» en los suburbios del sur de la capital libanesa como respuesta al disparo de decenas de proyectiles. Mientras la cifra de muertos en Líbano asciende a 634, el despliegue de la Brigada Golani en la frontera sugiere un inminente endurecimiento de los combates.
La guerra en Oriente Próximo ha entrado en una fase de máxima intensidad este miércoles. El Ejército de Israel ha iniciado una nueva y potente oleada de ataques aéreos contra el Dahye, el bastión de Hizbulá en el sur de Beirut, tras registrar el lanzamiento masivo de decenas de cohetes desde territorio libanés hacia el norte de Israel.
Testigos y corresponsales en la zona han confirmado al menos ocho bombardeos de gran potencia, cuyas detonaciones han sacudido gran parte de la capital libanesa. El portavoz militar israelí, Effie Defrin, fue tajante en su última comparecencia: “Atacaremos y seguiremos atacando”, advirtió, confirmando que las operaciones se centran en destruir la infraestructura estratégica del grupo chií.
Escalada en la frontera y crisis humanitaria
La situación en el terreno ha dado un giro táctico con la movilización de la Brigada Golani, una unidad de élite de la infantería israelí, hacia la frontera sur del Líbano. Este movimiento ocurre en paralelo a las advertencias de los medios israelíes sobre un posible endurecimiento de las agresiones de Hizbulá durante las próximas horas.
El balance de las últimas jornadas es devastador para la población civil en Líbano:
Víctimas fatales: Al menos 634 personas han perdido la vida, según autoridades libanesas.
Heridos: La cifra de lesionados ya supera los 1,500.
Éxodo masivo: Se estima que más de 760,000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, huyendo de los focos de combate en el sur, el valle de la Becá y la capital.
Impacto en territorio israelí
Del lado israelí, el sistema de defensa continúa en alerta máxima para interceptar los proyectiles. Hasta el momento, los ataques directos de Hizbulá no han dejado víctimas mortales en Israel, aunque se mantienen los registros de 12 decesos previos provocados por los ataques con misiles lanzados desde Irán.
La comunidad internacional observa con preocupación este intercambio de fuego, que amenaza con expandir definitivamente el conflicto regional mientras el Dahye sigue bajo el humo de las explosiones y la frontera se satura de tropas de asalto.
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