
El nuevo mandatario inicia su gestión con un gabinete que incluye a exabogados de la dictadura y un fuerte enfoque en seguridad.
El líder del Partido Republicano, José Antonio Kast, ha asumido formalmente este miércoles la presidencia de la República de Chile, marcando un hito histórico al convertirse en el primer mandatario de extrema derecha en llegar al poder por la vía democrática desde el retorno a la institucionalidad. Durante la ceremonia solemne realizada en la sede del Congreso Nacional en Valparaíso, Kast recibió la banda presidencial para el periodo comprendido entre 2026 y 2030, sucediendo en el cargo a Gabriel Boric.
Con 60 años de edad, el abogado y político consolidó su victoria en diciembre pasado tras tres intentos consecutivos por alcanzar la magistratura máxima. Su ascenso al poder representa un giro drástico en la dirección política del país suramericano, fundamentado en un discurso que reivindica el legado económico y de orden de la dictadura de Augusto Pinochet.
Una ceremonia marcada por liderazgos regionales de derecha
El acto de traspaso de mando contó con una presencia significativa de líderes internacionales alineados con la visión política del nuevo presidente. Entre los asistentes destacaron figuras como el presidente argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa y el boliviano Rodrigo Paz, quienes han manifestado su respaldo al proyecto de Kast. El evento en el Parlamento simboliza el inicio de una etapa donde Chile busca estrechar lazos con coaliciones conservadoras y de derecha en el continente.
Tras concluir los protocolos en Valparaíso, el itinerario presidencial contempla el traslado del mandatario hacia el Palacio de La Moneda en Santiago. Desde el balcón de la sede de Gobierno, se espera que Kast emita su primer mensaje oficial a la nación, detallando las prioridades de sus primeros cien días de gestión ante una ciudadanía expectante y profundamente polarizada.
Composición del gabinete y perfiles de los nuevos ministros
Uno de los puntos que ha generado mayor debate en la opinión pública es la formación del equipo ministerial. Kast ha designado a 24 ministros, compuestos por 13 hombres y 11 mujeres, con una fuerte inclinación hacia perfiles provenientes del sector privado y la academia técnica. Sin embargo, el nombramiento de dos antiguos abogados vinculados a la defensa de Augusto Pinochet en causas judiciales ha suscitado críticas de organismos de derechos humanos.
Este gabinete tiene la misión de ejecutar una agenda de transformaciones estructurales. El presidente ha sido enfático en que su administración no tendrá complejos en aplicar medidas de fuerza para restaurar lo que él denomina la seguridad nacional y el estado de derecho, elementos que fueron centrales durante su campaña electoral.
Ejes estratégicos en economía y control migratorio
En el ámbito económico, el Gobierno de Kast ha anunciado un ambicioso plan de austeridad que busca un recorte fiscal de 6.000 millones de dólares en un plazo de 18 meses. Esta medida pretende reducir el aparato estatal y fomentar la inversión extranjera mediante beneficios tributarios a las grandes corporaciones. Según el mandatario, estas acciones son fundamentales para recuperar la estabilidad financiera del país.
Por otro lado, la política migratoria será uno de los pilares más rígidos de su mandato. Kast ha ratificado su promesa de construir barreras físicas en la frontera norte del país y proceder con la expulsión masiva de extranjeros en situación irregular. Estas propuestas forman parte de su plan integral para frenar la crisis de seguridad que afecta a diversas regiones chilenas. Con este nuevo ciclo, Chile entra en una fase de redefinición de sus políticas internas y exteriores bajo un liderazgo que promete orden y firmeza.
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