
Durante la audiencia general en la Plaza de San Pedro, el Sumo Pontífice instó a la comunidad internacional a no apartar la mirada de Medio Oriente, lamentando profundamente el impacto de los conflictos sobre la infancia y recordando el sacrificio del clero local.
En un emotivo mensaje pronunciado ante miles de fieles en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV renovó este miércoles su llamado urgente a la paz en Irán y en toda la región de Medio Oriente. El Santo Padre puso especial énfasis en el drama que viven las víctimas civiles, denunciando con dolor el sufrimiento de los niños que quedan atrapados en el fuego cruzado de los recientes conflictos.
“La oración es una semilla de esperanza que no debe cesar”, expresó el Pontífice, quien instó a los creyentes a mantener una vigilia constante por los pueblos que hoy enfrentan la devastación de la guerra. León XIV insistió en que la atención internacional es vital para detener la escalada de violencia que amenaza con desestabilizar por completo la región.
Solidaridad con el pueblo libanés
En el marco de su alocución, el Papa dedicó palabras de consuelo a la población del Líbano, nación que vuelve a sufrir las consecuencias colaterales de los enfrentamientos armados. El Sumo Pontífice recordó con veneración al sacerdote maronita Pierre El-Rahi, recientemente asesinado en territorio libanés, calificándolo como un «pastor ejemplar» cuya entrega y compromiso con su comunidad permanecen como testimonio de fe en tiempos de oscuridad.
La mención de El-Rahi sirvió para visibilizar el riesgo que enfrentan los líderes religiosos y los trabajadores humanitarios que han decidido permanecer en las zonas de conflicto para asistir a los más vulnerables.
La oración como herramienta de paz
Hacia el final de la audiencia, León XIV recordó que la fe y la oración no son solo actos de piedad, sino instrumentos reales de consuelo para quienes lo han perdido todo. El Papa concluyó su intervención exhortando a los gobiernos a buscar salidas negociadas, recordando que el futuro de la región depende de la capacidad de sembrar hoy las semillas de la reconciliación.
Diariorepublica.com




