
El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió que las tropas no se retirarán a pesar del inminente pacto entre Washington y Teherán; la estrategia incluye el desalojo de civiles locales y el desmantelamiento total de la infraestructura subterránea.
En una postura de ruptura que amenaza con entorpecer los esfuerzos de paz globales, el Gobierno de Israel anunció de manera categórica que sus fuerzas militares mantendrán una presencia armada permanente más allá de sus fronteras. El ministro de Defensa, Israel Katz, confirmó que las tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no abandonarán sus posiciones estratégicas en el sur del Líbano, la Franja de Gaza y los territorios ocupados en Siria, desmarcándose de los recientes avances diplomáticos internacionales.
La resolución de Tel Aviv se produce en un momento crítico, coincidiendo con el anuncio del acuerdo preliminar entre los Estados Unidos e Irán diseñado para poner fin a las hostilidades regionales. No obstante, para la administración israelí, la seguridad nacional prima sobre los compromisos de las potencias aliadas.
«Las tropas israelíes permanecerán en las zonas de seguridad del Líbano, Siria y Gaza de forma indefinida para defender la frontera y los asentamientos israelíes desde allí contra elementos yihadistas», sentenció el ministro Katz en su declaración oficial.
Doctrina de tierra arrasada en áreas de seguridad
La nueva directriz de seguridad de Israel contempla medidas radicales en las denominadas «zonas de amortiguación». Según detalló el jefe de la cartera de Defensa, el plan de ocupación prolongada contempla no solo el patrullaje, sino una reconfiguración total del territorio geográfico adyacente a sus fronteras.
Katz precisó que estas regiones limítrofes serán desalojadas por completo de residentes locales a fin de consolidar el control militar. El objetivo central de esta ordenanza es facilitar el trabajo de los batallones de ingeniería para erradicar cualquier amenaza latente. «Toda la infraestructura terrorista, tanto superficial como subterránea (…), será destruida», aseveró el funcionario, haciendo referencia directa a la red de túneles y fortificaciones tácticas que utilizan las milicias en la región.
La lección del 7 de octubre frente al tablero de Suiza
Para la cúpula militar y política de Israel, esta controvertida expansión permanente de sus fronteras tácticas representa la «principal lección aprendida» tras los trágicos acontecimientos del 7 de octubre de 2023. Aquella incursión liderada por el grupo Hamás —que dejó un saldo de aproximadamente 1.200 víctimas fatales y más de 250 ciudadanos secuestrados— reconfiguró de raíz la doctrina de defensa de la nación hebrea, que ahora rechaza delegar su seguridad en tratados binacionales de terceros.
Esta firme determinación choca frontalmente con la agenda internacional de las próximas horas. La comunidad internacional mantiene sus ojos fijos en Suiza, donde este viernes 19 de junio está programada la firma formal de un histórico memorando de entendimiento auspiciado por la Casa Blanca para la reapertura del estrecho de Ormuz y el cese de hostilidades. El abierto desacato de Tel Aviv sitúa al gobierno del presidente Donald Trump ante un complejo dilema diplomático para hacer cumplir las condiciones de la tregua en el Medio Oriente.
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