
El magistrado Alexandre de Moraes autoriza un régimen temporal de 90 días para el expresidente, quien permanece hospitalizado con neumonía bilateral tras cumplir cuatro meses de su condena por golpismo.
En una decisión de alto impacto para el tablero político sudamericano, el Tribunal Supremo de Brasil otorgó este martes una medida de prisión domiciliaria temporal al expresidente Jair Bolsonaro. El fallo, emitido por el juez Alexandre de Moraes, responde al crítico estado de salud del exmandatario, quien actualmente se encuentra bajo tratamiento intensivo por una neumonía bilateral bacteriana.
Bolsonaro, de 71 años, fue condenado a 27 años de cárcel por delitos relacionados con el intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022. No obstante, la gravedad de su cuadro clínico —que requiere asistencia constante— inclinó la balanza judicial hacia razones de carácter humanitario.
90 días de tregua médica
La medida, que contó con el respaldo de la Fiscalía, entrará en vigor una vez que el exjefe de Estado reciba el alta hospitalaria. Los puntos clave de la resolución incluyen:
Vigilancia constante: El régimen domiciliario será por un periodo inicial de 90 días.
Tratamiento especializado: Se reconoce que el complejo penitenciario no cuenta con las condiciones para la fisioterapia respiratoria y el suministro de antibióticos intravenosos que el paciente demanda.
Reevaluación: Al finalizar el trimestre, el magistrado De Moraes analizará si Bolsonaro debe retornar a la prisión de la Policía Federal en Brasilia.
Un deterioro progresivo
Desde su encarcelamiento en noviembre pasado, la salud de Bolsonaro ha sido motivo de constantes ingresos a centros de salud. Su entorno cercano vincula las complicaciones actuales —incluyendo crisis de hipo y broncoaspiración— con las secuelas de la puñalada sufrida durante la campaña electoral de 2018.
Desde el pasado 13 de marzo, el líder conservador permanece internado bajo estricta observación clínica. El fallo judicial se produce tras una serie de gestiones directas de su esposa, Michelle Bolsonaro, y su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, quienes mantuvieron reuniones con las autoridades judiciales para alertar sobre el riesgo vital que enfrentaba el exmandatario en el sistema penitenciario común.
El futuro de la condena
Aunque esta concesión representa un alivio temporal para el bolsonarismo, la justicia brasileña ha dejado claro que la sentencia por golpismo se mantiene firme. Esta pausa médica es vista por analistas como un gesto de equilibrio institucional por parte de la Corte Suprema, buscando evitar un desenlace fatal bajo custodia del Estado que pudiera inflamar la polarización política en el gigante del sur.
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